J.S. VALENCIA
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Alicante aprobó el lunes la construcción de un paseo marítimo en la isla de Tabarca configurado por una "pasarela" elevada, dos miradores cubiertos y un poquito de "hormigón impreso" para "acotar el recorrido", dice el proyecto, "proporcionando a la zona una mayor protección ambiental".
En una isla en la que apenas se mueve nada desde que en 1768 Carlos III ordenó repoblarla con familias italianas rescatadas de otra isla, la de Tabarka (Túnez), el nuevo paseo y los planes urbanísticos para la isla han provocado cierta expectación no exenta de desconfianza entre los pocos vecinos que habitan la isla.
Durante años, muchos de ellos han hecho frente común reivindicando mejoras junto a los turistas, que llegan a cientos en verano para descubrir una isla sucia, llena de escombros y ratas donde lo único limpio es el agua de la reserva marina que la rodea.
El nuevo paseo fue aprobado de "urgencia" en una Junta de Gobierno de la que ni siquiera se informó a la oposición. La excusa es que había que correr para incluir el proyecto dentro del Plan Especial de Apoyo a la Inversión Productiva en Municipios de la Generalitat Valenciana.
El proyecto va a tener que sortear todavía muchos obstáculos. La isla está declarada Bien de Interés Cultural por sus murallas y construcciones y además el paseo afecta a dominio público marítimo que vigila la Jefatura de Costas. Como todos los paseos marítimos, su construcción genera dudas también en el plano medioambiental, aunque la empresa autora del proyecto, la actuación asegura en este sentido que "se pretende dotar a la isla de un paseo para facilitar el tránsito peatonal y la accesibilidad, compatibilizando el uso turístico con la protección ambiental".
Por otra parte, el ayuntamiento de Alicante aprobó el pasado junio un Plan Especial de Protección de la Isla de Tabarca, que preve "levantar nuevos edificios" sobre lugares que actualmente son solares "para completar la trama urbana" que se diseñó en el siglo XVIII.
El Plan plantea "la incorporación, en lenguaje actual, de una serie de elementos que nunca fuyeron construidos- pero si proyectados-, que rememoren de forma simbólica y con nuevos usos dirigidos hacia el fin de reactivación económica y cultural de la isla".
Buenos deseos para una isla que sufre también la ocupación urbanística común al resto de litoral alicantino y donde las únicas inversiones públicas son la inacabada restauración de la iglesia y un "refuerzo", también inacabado del pequeño puerto marino.
Seis viviendas ilegales
obra de un ex alcalde
El nuevo Plan Especial de Tabarca, prolijo en muchos detalles, olvido hacer mención a 6 bungalows cuya presencia no pasa desapercibida en la isla, donde bloquean el horizonte con chillones colores y materiales y diseños que nada tienen que ver con la isla. Los bungalows, unifamiliares de gran altura, fueron construidos por el ex-Alcalde del PP en Santapola, Pascual Orts . El pasado mes de junio, el Tribunal Supremo ratificaba la ilegalidad de los adosados, ya construidos con la misma excusa empleada para el nuevo Plan Especial. "No se entiende, ni se ha formulado explicación alguna al respecto, en qué medida la defensa del carácter de conjunto histórico artístico precisa, para su protección, de la nueva construcción de seis viviendas unifamiliares adosadas en la zona especialmente protegida como es la servidumbre de protección en la Isla de Tabarca", sostiene la sentencia del Supremo. Pese a todo, la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, antes responsable de Urbanismo, declaró estar a la espera de "informes técnicos" antes de actuar sobre los edificios ilegales. j.S. valencia