E. P. MADRID
Manuel de Santiago, codirector de la Cátedra de Bioética y Bioderecho en la Universidad Rey Juan Carlos, aseguró ayer que un trasplante de cara parcial, como el que se ha realizado por primera vez en España en el Hospital La Fe de Valencia, "no plantea ningún problema ético ni legal", ya que el receptor no usurparía la identidad del donante y existe consentimiento previo de ambas partes.
Si se trata de un trasplante parcial, no plantea ningún problema moral de fondo, siempre que se estime que la indicación médica es correcta y no hay otra alternativa para resolver el daño en la piel del paciente, señaló De Santiago.
El experto manifestó que los problemas éticos que planteó al inicio esta intervención, que hizo que se frenara su aprobación en diversos pacientes, estaban ligados con la posibilidad de que se realizaran trasplantes de cara completos y con que, a través de una operación, el receptor pudiera ser identificado con el donante muerto.
Tampoco habría en este caso problemas legales con la intervención, ya que ha sido autorizada tanto por las autoridades sanitarias como por el paciente y la familia del donante.
No obstante, Manuel de Santiago subrayó la importancia de que el receptor de los tejidos haya sido bien informado sobre los riesgos de rechazo del trasplante.