LEVANTE-EMV VALENCIA
Santiago Grisolía, presidente del Consell Valencià de Cultura (CVC) y Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, declaró ayer en Gijón que existe "un alarmismo en la sociedad" tras la aparición del virus N1H1 y la denominada gripe A. Una inquietud global que Grisolía considera "innecesaria". Por otra parte, el que fuera discípulo del premio Nobel Severo Ochoa, resaltó "la magnífica labor de la Organización Mundial de la Salud (OMS)" por el hecho de "haber informado sobre la pandemia global". El biológo continuó reclamando calma a la sociedad, afirmando que la nueva gripe "está muy en la mente de las comunidades autónomas afectadas".
Para argumentar sus recomendaciones, el valenciano recordó que la última víctima de gripe A -y primer menor en fallecer en España por la enfermedad, en Canarias- padecía leucemía. "Son los grupos mas susceptibles los que deben vacunarse contra la gripe estacional", prosiguió, defendiendo así las actuaciones que se han llevado a cabo en el último año. A la espera de la vacuna definitiva contra la nueva gripe, el experto confía en que "no pase gran cosa". De momento, son 12 las personas fallecidas en España a causa de esta enfermedad.
Medicina del futuro
Las palabras de Grisolía se enmarcaron en el curso "Bases Moleculares de la medicina del futuro", que se está celebrando en La Granda (Asturias) desde el pasado lunes y que finaliza hoy. Las jornadas, que cuentan con la participación de 12 expertos ponentes, pretenden también conmemorar el 50 aniversario de la concesión del premio Nobel a Severo Ochoa.
En su intervención, Grisolía resaltó la importancia de la evolución en la biomedicina y la medicina molecular y afirmó que el genoma humano individual -que en unos años se analizará por 1.000 euros- "permitirá saber cuáles son las diferencias básicas entre las personas". Durante la celebración de las jornadas se debatió sobre vacunas, oncología, células madre y medicina legal, dentro del marco de las nuevas tecnologías.