J. L. G. VALENCIA
La dirección provincial del PP de Alicante instará los próximos días a la dirección regional del partido a que abra un expediente informativo al alcalde de Castalla, José Luis Prats -también del PP-, para aclarar la situación que se ha generado en este municipio de la comarca de l'Alcoià.
Y es que esta semana varias personas en nombre de la agrupación local del PP de Castalla -entre ellas el ex alcalde, Juan Rico- presentaron una querella criminal contra su propio alcalde por un presunto delito de cohecho al otorgar licencias de obra a cambio de afiliaciones al partido y otro por apropiación indebida de las cuotas de esas afiliaciones.
"A cambio de cientos de filiaciones al partido por parte de vecinos", al parecer extranjeros, el alcalde otorgó "licencias de obras que durante tiempo no se dieron o estuvieron paralizadas por su presunta ilegalidad", se desprende de la denuncia realizada hace unos días.
En la querella, presentada en el juzgado de Ibi, se apunta que el objetivo del alcalde de Castalla es la obtención de apoyos para lograr la presidencia local del partido. La denuncia también acusa al alcalde de un presunto delito de apropiación indebida, ya que la agrupación local del PP no ha recibido los más de 2.000 euros de las cuotas que deberían haber aportado los nuevos militantes.
Como trasfondo de este enfrentamiento entre el alcalde y su propio partido subyacen la lucha por el control del PP de Castalla y la división interna entre los partidarios de Camps y el sector del actual presidente provincial del PP en Alicante, José Joaquín Ripoll. El denunciado es el alcalde campsista José Luis Prats, quien sustituyó en el cargo al presidente local del partido, Juan Rico, del sector ripollista.
Fuentes de la dirección provincial de José Joaquín Ripoll evitaron juzgar la situación y se limitaron a señalar que una vez instruido el expediente exigirán que se actúe en consecuencia. "Cuando se retome la actividad instaremos a los órganos competentes a que abran expediente informativo", señalaron, al tiempo que apuntaron que desde que Prats llegó a la alcaldía de Castalla "se ha roto todo. Traicionó al anterior alcalde". La división interna en Castalla se visualizó en el último congreso provincial, en que el alcalde apoyó al candidato respaldado por Camps, Manuel Pérez Fenoll, mientras que el ex alcalde respaldó a Ripoll, vencedor a la postre.
Tras la denuncia de esta semana, el primer edil de Castalla reconoció que quiere apartar al anterior alcalde de la presidencia del partido y abrir una campaña de filiaciones, pero negó que lo hiciera a cambio de licencias de obras, de lo que se le acusaba en la querella.
Por otro lado, desde la dirección regional del PP de la Comunitat Valenciana, el vicesecretario de Organización, David Serra, señaló que la querella no procedía del partido "sino que han sido cinco personas a nivel particular" las que lo han hecho, "de las que se da la circunstancia de que son militantes populares".
El PP esperará a los tribunales
Lo cierto es que la querella fue presentada por el ex alcalde Juan Rico Rico, Juan Antonio Rico Mira, Francisco Guill Serrano, Juan José Durá Rico y Francisco Javier Vidal Jordá, "en nombre y representación del Partido Popular Asamblea Local de Castalla".
Del mismo modo, Serra mostró el respaldo "total y absoluto" del PP a sus alcaldes y señaló que "para que la querella se hubiera presentado en nombre del partido es necesario que estos particulares hubieran recibido poderes y nunca ha sido así". Por último, Serra pidió "respeto" a un proceso que acaba de presentarse en los Tribunales y afirmó que la dirección regional "tomará cartas en el asunto cuando exista una resolución judicial".