PEPI BUHIGUES, SERGI SAPENA Y NOEMÍ OMS
Los comerciantes de Cullera, Gandia, Benicarló y Peñíscola coinciden. La temporada no es catastrófica, pero sus negocios ven caer la facturación este verano.
Cullera. En Cullera hay más de 100 comercios concentrados en la zona turística de San Antonio y la mayoría de ellos, cuando son preguntados, responden que aún están esperando que llegue el verano. Los comerciantes calculan que sus ventas se han reducido, como mínimo, un 50% y algunos hablan de una reducción de hasta el 75%.
Los hábitos de consumo de los turistas han cambiado y los comerciantes coinciden en señalar que "la gente compra lo necesario". La propietaria de una tienda de artículos de regalo y del hogar cuenta que este verano "los turistas no compran ningún detalle para sus familiares, solo vienen a por los productos básicos". La misma afirmación hace la propietaria de un pequeño supermercado "la gente compra pan, agua y leche (É) caprichos como las papas, nada". Las tiendas de ropa, calzado y complementos notan cómo la gente busca las ofertas; incluso la propietaria de una tienda de ropa con artículos de primeras marcas se está viendo obligada a traer marcas más baratas para poder vender algo. Este tipo de tiendas también tiene otro factor negativo aparte de la crisis y es la venta ilegal ambulante que desarrollan inmigrantes del África subsahariana. En Cullera se calcula que puede haber más de 100 vendedores que, aparte de las películas y CD's, también ofrecen ropa y complementos de marcas falsificadas. El verano pasado, la Asociación de Comerciantes de Cullera (Acecu) calculó que se podrían haber vendido en el mercado negro alrededor de 490.000 artículos que tendrían una facturación de 2,4 millones.
Con la crisis y la venta ilegal también se han dejado de crear puestos de trabajo. En 2008 Acecu estimó que 200 personas se quedaron sin trabajo y este año la cifra podría ser similar. La dependienta de una zapatería situada en el Paseo Marítimo cuenta que "se ha contratado a menos gente", además de "adelantar el horario de cierre" del negocio. Los fines de semana, cuando tradicionalmente la gente sale de tiendas, tampoco han salvado el verano. Los comerciantes dicen que agosto "apenas se ha notado", incluso algunos días de julio han funcionado mejor. Y a diferencia de otros años, cuando los comerciantes de la playa habían cerrado con buenos beneficios la campaña estival, este año dicen que los beneficios serán mínimos y algún comercio registra incluso pérdidas.
Gandia. En Gandia, una de las ciudades donde el comercio es parte esencial de su tejido económico, las asociaciones profesionales del pequeño comercio reconocen que la crisis les afecta de forma importante porque, según aseguran, se ha notado una disminución en el poder adquisitivo de los ciudadanos.
En las pequeñas tiendas dedicadas a la alimentación, especialmente de productos frescos y de temporada, el descenso de actividad se ha notado poco, "aunque los ciudadanos miran más el precio y preguntan más que antes por el género más barato", indica un comerciante.
El ajuste de la crisis ha sido más duro en los establecimientos de ropa y complementos, muy numerosos en el centro de Gandia y en las superficies comerciales del extrarradio. La pérdida de poder adquisitivo, unido a la gran cantidad de obras que están afectando a calles comerciales clave de la ciudad ha llevado incluso al cierre de muchos establecimientos, mientras que otros han optado por realizar obras de reforma aprovechando las que se están ejecutando en las calles.
El Ayuntamiento de Gandia, consciente de la importancia del sector para el tejido económico de la ciudad, ha destinado ayudas para que en estos meses previos al fuerte de la temporada de otoño y, especialmente Navidad y Reyes, los comerciantes renueven sus establecimientos y los hagan más competitivos. En la playa de Gandia, donde el comercio se reduce a los tres meses fuertes de la temporada estival, las ventas tampoco han alcanzado el nivel de años anteriores. Este verano, además, se ha notado la presencia de numerosos vendedores ilegales, según expresan los representantes de la Asociación de Comerciantes de la Playa de Gandia, que han solicitado contundencia a la policía para acabar con el top manta que les resta clientela.
Benicarló. La campaña de primavera-verano ha sorprendido a los comerciantes de Benicarló. "Las previsiones eran tan catastrofistas que nos temíamos lo peor, sin embargo, los resultados nos han sorprendido gratamente y si bien no podemos decir que se haya tratado de una buena campaña, sí que han sido mejores de los esperado", explica María José Batiste, presidenta de la Unió de Comerços de Benicarló. Según Batiste, "hemos salvado la campaña dignamente". En su opinión, los resultados también se han debido a que la gente se ha quedado en Benicarló para comprar y que han llegado muchos clientes de otras poblaciones de la comarca. "Nos gustaría creer que es el resultado del trabajo realizado para impulsar comercialmente Benicarló", indicó Batiste. Por otro lado, en el ámbito turístico, agosto ha sido más prolífico que julio y los hoteles con más estrellas han sido los más beneficiados. De manera que, a pesar de la crisis, la inversión en las vacaciones no ha sido del todo negativa.
Peñíscola
En Peñíscola, si bien el mes de julio fue similar al de 2008, la coyuntura económica se ha hecho este mes de agosto todavía más evidente. Según el presidente de Agretur, Carlos García, el gasto medio por cliente ha bajado como mínimo un 20% y ello se detecta en aspectos como un descenso en la estancia pasando de 5 ó 6 días media a tan sólo 2 ó 3, lo que ha ido acompañado de una reducción drástica del gasto complementario. "Se ha notado en todos los ámbitos. En los hoteles, comercios, cafeterías, restaurantes, la feria, los pubs e incluso en atracciones como la 'golondrina' o el tren turístico", explica. "Los hoteles han reducido en algunas ocasiones hasta un 30% su tarifa habitual de agosto, de manera que si bien se han combatido los niveles de ocupación, la rentabilidad si que se ha visto seriamente afectada, en buena parte debido a las ofertas de última hora", añade García. Por otro lado, se afianza la tendencia a contratar el régimen de pensión completa con el fin de realizar el mínimo gasto fuera del hotel.
Cinco puntos más de ocupación hotelera
La ocupación hotelera en la Costa Blanca alcanzó el 85,3% en la primera quincena de agosto, algo más de cinco puntos por encima del registrado en el mismo periodo de 2008, según datos ofrecidos por la patronal Hosbec. La patronal ha afirmado que "los datos globales de la Costa Blanca, incluidos los registrados en los establecimientos hoteleros de Benidorm, siguen la tendencia de buenos resultados" respecto a los datos de 2008, cuyo registro alcanzó el 79,7%. Por procedencias, según el informe de Hosbec, el mercado nacional reafirma su predominio absoluto, ya que absorbe el 85,2% del total de turistas alojados. En el caso de las poblaciones de la Costa Blanca, Calp continúa como destino favorito, con una ocupación media del 94,5%.