L. B. B. VALENCIA
En el mundillo de la obra pública se suele decir que "todo lo que no aparece en el BOE, no existe". Lo mismo sucede en política. La firma y la presencia en los diarios oficiales son garantía de poder. Y la prueba del algodón de que las palabras del político de turno se corresponden con el anuncio realizado ante grabadoras y focos. Por eso fue tan reveladora ayer, de nuevo, la lectura del Diari Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV). El decreto-autopsia de la Conselleria de Presidencia, que ha pasado a mejor vida, confirmaba el peso político que gana la consellera, Paula Sánchez de León, en detrimento del vicepresidente primero Vicente Rambla.
En términos numéricos, la disección de Presidencia se resuelve en 8 altos cargos para Sánchez de León y 5 para Rambla. Una cuestión de cantidad que se refuerza con la de calidad. La consellera portavoz será a partir de ahora la cara del Consell. Por eso absorbe ocho altos cargos de perfil político: los que ostentan la representación de la Generalitat (y sus ojos y su oídos) ante la Unión Europea, el Estado, la "capital del Reino" y las tres provincias de la Comunitat Valenciana.
El vicepresidente primero del Consell retiene del que ha sido su antiguo departamento dos años la "coordinación" y secretariado del Consell, la abogacía de la Generalitat y las relaciones con Les Corts. Sin desmerecer el trabajo que realizan, se trata de tareas mucho más administrativas, más grises, y alejadas del relumbrón de los focos a los que ha estado acostumbrado Vicente Rambla en los últimos años.
El decreto también confirma la consigna que ha impuesto Francisco Camps a sus consellers: Evitar el baile de equipos que ralentizarían el músculo político. Con una única excepción: el cese del subsecretario de Industria con Juste, Ricardo Bayona. Pero los ocho altos cargos que emigran con Sánchez de León a Justicia y Administraciones Públicas son los mismos y realizarán las mismas funciones que hasta ahora. Pero lo mismo sucederá con la marcha del conseller Juan Cotino a Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda. Dejará en Bienestar Social a colaboradores muy estrechos como David Calatayud (secretario autonómico de Familia y Coordinación social, que llevaba siete años con él) o Mariano Vivancos ("exiliado" del núcleo duro de Presidencia de la Generalitat que dirige Ana Michavila). Y mantendrá en el cargo a la mano derecha (y la izquierda) del conseller García Antón, Maria Ángeles Ureña, (una profesional bien considerada y muy querida en Presidencia) así como al resto del equipo. Sólo el personal de estricta confianza (jefes de gabinete) acompañarán a los consellers en este nuevo periplo. Aunque, como siempre, el DOCV confirmará si superan o no la prueba de la máquina de la verdad.
PSPV: "La continuidad de Blasco es un pago por el "caso Gürtel""
La diputada socialista y secretaria de Movimientos Sociales y ONG del PSPV-PSOE, Clara Tirado, aseguró ayer que la continuidad del conseller de Inmigración, Rafael Blasco, en el Consell "sólo puede interpretarse como un pago de favores por su actuación como consejero político de Francisco Camps, en el caso Gürtel. Algo inaceptable". La dirigente socialista afirma en un comunicado que Blasco "ha estado más preocupado y ocupado en tejer una red clientelar de las áreas de su departamento que sirvieran a sus intereses políticos, que en gestionar las políticas a los ciudadanos de su conselleria". Según Tirado, "Inmigración se ha caracterizado por la ineficacia, la falta de concreción de políticas y de medidas transversales serias y efectivas". Y, concluye, "la gran mentira es el incumplimiento de destinar el 0,7% de los presupuestos a ayuda oficial al desarrollo. El Consell no aporta ni el 0,4%".