RAMÓN FERRANDO VALENCIA
Un joven valenciano ha denunciado que su teléfono móvil explotó mientras lo estaba cargando por la noche. El denunciante, Pau Ginés, asegura que se despertó al escuchar una pequeña deflagración. Según el joven, la batería salió disparada desde el teléfono, cayó en una alfombra situada a dos metros y la quemó. El fabricante del teléfono mantiene que el aparato sufrió un cortocircuito y lo atribuye al mal uso. El caso sale a la luz tras el de las explosiones de terminales "iPhone" en Francia, aunque el móvil de Valencia no es de la misma marca.
El modelo de teléfono que explotó utiliza un tipo de batería que ya ha dado problemas. El fabricante retiró hace tres años una partida de baterías por el riesgo de que sufrieran un cortocircuito durante la recarga, provocando una deflagración. Sin embargo, en el caso del joven valenciano la marca no reconoce que el dispositivo explotara y asegura que el terminal sufrió un cortocircuito porque "le debió entrar algún líquido".
Pau Ginés entregó el móvil, la batería y el cargador en la tienda donde lo compró para descubrir el fallo. El servicio técnico le ha comunicado por escrito que la avería se debió a un cortocircuito dentro del terminal por lo que no tiene derecho a ningún tipo de compensación. El hecho es que, según el joven, ayer le dieron una batería en perfecto estado y que no es la que explosionó. Ginés conserva fotografías de la original.