PACO CERDÀ XÀTIVA
?
Los pitos fueron tan estridentes como inesperados. Antes había subido al podio Alfonso Rus para entregar la copa al vencedor de la etapa. Aplausos naturales. Normalidad aparente. Minutos después, el presidente nacional del PP apareció en el podio para entregar el maillot verde. Los abucheos, procedentes de la acera de enfrente, fueron in crescendo. Todas las cabezas se volvieron. Incluidas las de Ricardo Costa y Jorge Moragas, acompañantes de Rajoy. Poco después, preguntado por este diario si le habían sorprendido los pitos, Mariano Rajoy prefirió desentenderse de forma cortés: "¡Ah! No lo sabía, pero ha estado muy bien, gracias".
La Vuelta de Rajoy empezó en Chella. Allí desembarcó con su Audi negro para dirigirse al bar La Pasarela, a las afueras del pueblo. Flanqueado por Costa y Moragas, Rajoy salió del bar en mangas de camisa y con un caliqueño en la mano. Se fue directamente a buscar la sombra de una higuera para esperar a que llegara la Vuelta. Allí fue agasajado por los vecinos hasta que llegó el coche del director de carrera. El trío popular se subió en él. Así recorrió 51 kilómetros de etapa por la Canal, la Costera y la Vall. Hasta llegar a la meta. Antes de marcharse de Xàtiva con el Audi, el público fue clemente y lo despidió con más aplausos que pitos.