L. B. B. VALENCIA
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El ministro de Fomento, José Blanco, visita mañana martes la Comunitat Valenciana con CUATRO citas de calado: el repaso a las obras del AVE, la entrevista con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, la reunión con el secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, y el almuerzo con AVE (Asociación Valenciana de Empresarios). Este último encuentro reunirá al ministro que, previsiblemente, inaugurará el tren de alta velocidad a Valencia, con el grupo de empresarios que más ha peleado por la ejecución de esta infraestructura. Se cierra así una especie de círculo que se inició hace ya la friolera de doce años.
En diciembre de 1997, Federico Félix, entonces presidente de AVE creó la Fundación ProAVE, uno de los primeros foros que reclamó la llegada del tren de alta velocidad a la Comunitat Valenciana. De hecho, ProAVE, junto al Foro Cívico Valenciano, presidido por el arquitecto Julio Gómez Perretta, y el Instituto de Robótica de la Universitat de València entonces dirigido por Gregorio Martín, fueron los auténticos "culpables" del AVE que se inaugurará en 2010, el famoso "trazado directo por Cuenca". Todos defendieron el proyecto al margen de colores políticos. Y todos se jugaron mucho por no guardar silencio. Primero ante el retraso evidente del AVE a Valencia, en beneficio del de Valladolid o Barcelona. Y después contra el absurdo trazado del AVE que el entonces ministro de Fomento, Rafael Arias Salgado, quiso imponer repitiendo el actual rodeo por Albacete. El asunto hizo correr ríos de tinta y declaraciones.
La desesperación se apoderó del empresariado valenciano cuando el histórico cierre de la A-3 en diciembre de 1998 sirvió como excusa a Fomento para dejar de lado el AVE Madrid-Valencia. El ministerio aducía que no tenía fondos mientras aceleraba la puesta en marcha del Madrid-Valladolid.
Compromiso de cofinanciación
Fue entonces cuando desde la asociación que dirigía Federico Félix, un grupo de empresarios entre los que se encontraban los Batalla, Lladró, Roig y un largo etcétera, se comprometieron públicamente a cofinanciar el tren de alta velocidad. Incluso se encargaron de demostrar con cifras la alta rentabilidad que la nueva infraestructura representaba para los servicios y el turismo de la Comunitat Valenciana.
La misión pareció cumplida cuando el 8 de enero de 2001 se acordó el trazado definitivo del AVE Madrid-Castilla-La Mancha-Comunitat Valenciana-Murcia. Una satisfacción que se transformó en desencanto cuando tantos esfuerzos no se reflejaron en la rapidez de construcción de la infraestructura. En 2004 apenas se había iniciado un tramo, el Requena-Siete Aguas, del trazado directo por Cuenca.
Cinco años después apenas queda por ejecutar pequeños tramos de plataforma en la entrada a Valencia o en Ontígola (donde se produjo un derrumbe pero cuyas obras acabarán en octubre) y las vías y la catenaria está ya instalado en gran parte del trazado. Las primeras pruebas con trenes podrían hacerse en junio del próximo año.
Diciembre de 2010
Y en diciembre de 2010, como muy tarde, el AVE hará su deseado viaje inaugural. Aunque los empresarios recordarán mañana martes al ministro Blanco que, el sur y el norte también existen y que Castelló y Alicante también esperan la llegada del tren. Son proyectos que ilusionan a la mayoría de ciudadanos y que permitirán difuminar años y años de agravios en los que la C. Valencia ha visto pasar muchos trenes sin que ninguno llegara a parar.