J. L. GARCÍA VALENCIA
La histórica dirigente de Esquerra Unida, Glòria Marcos, pone hoy punto final a su carrera como parlamentaria en las Corts Valencianes, tras participar en tres legislaturas -más de una década como diputada en total- entre 1991 y 2009. Marcos cederá su acta de diputada esta mañana a la actual coordinadora de Esquerra Unida, Marga Sanz, quien inicia su trayectoria en la cámara valenciana. Con este gesto, Glòria Marcos, además de despedirse de la actividad política, cierra el proceso de relevo como cabeza visible de la coalición Esquerra Unida. Un proceso que comenzó el pasado mes de marzo, cuando Marcos llevó de la mano a Marga Sanz hasta el cargo de coordinadora general, elegida por unanimidad; una sucesión en el liderazgo de EU que concluye hoy, con Glòria Marcos cediéndole a Sanz su acta de diputada con la segunda mitad de la legislatura por delante con vistas a encabezar la lista de las próximas autonómicas.
A partir de este momento, Marcos retomará su plaza como profesora en la Escuela Pública de Adultos Fuente de San Luis, aunque se mantendrá vinculada a la política desde una vertiente más reflexiva, con la Fundación Institut d'Estudis Polítics, de Esquerra Unida.
Marcos, nacida en Valencia el 8 de abril de 1950 y licenciada en Geografía e Historia, deja tras de sí el recuerdo de una política guerrera y absolutamente comprometida con valores como el feminismo o la defensa de los servicios públicos, tanto en las instituciones públicas como en la primera línea de las manifestaciones.
Durante su primera etapa como parlamentaria (1991-1999), Marcos fue una opositora implacable del presidente Eduardo Zaplana, llegando incluso a hacer público el contrato oficial con Julio Iglesias que el Consell no quería mostrar. Durante su paréntesis como diputada denunció de forma incansable la política comunicativa de Canal 9 desde su asiento en el Consejo de Administración de RTVV.
Coordinadora y pacto con el Bloc
Marcos alcanzó el puesto de coordinadora general de EU en 2003 y tras las elecciones de mayo de 2007, la dirigente de izquierda regresaba al hemiciclo como cabeza visible de Compromís pel País Valencià, la alianza que cerraron EU y Bloc tras meses de conversaciones donde Marcos volvió a mostrar su condición de dura negociadora.
Su destitución como síndica por parte de sus propios compañeros de grupo y la ruptura del Compromís han marcado sus últimos tiempos como diputada.