EFE VALENCIA
La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, aseguró ayer que el actual Rico Pérez no se demolerá aunque se construya un nuevo estadio para el Hércules en el barrio de Rabasa, a partir de una propuesta que estudia el consistorio y el máximo accionista del club herculano y constructor, Enrique Ortiz. Si se edificara el nuevo estadio en Rabasa, "el actual Rico Pérez pasaría nuevamente al ayuntamiento" para un uso "siempre deportivo", ha subrayado Castedo preguntada por los periodistas tras visitar la finalización de las obras del tramo I de la línea 2 del TRAM-Alicante.
El traslado del Rico Pérez a otro barrio de la ciudad "necesita un dinero", cuya financiación "más lógica sería que parte del suelo de alrededor del estadio se transformara en suelo residencial", pero sin afectar a ninguna zona deportiva de la zona. Estas plusvalías se dedicarían "única y exclusivamente" a la construcción del nuevo estadio, señaló.
"Aberrante" para la oposición
Los partidos políticos de la oposición en la ciudad de Alicante PSOE e IU han tildado de "propuesta aberrante" y de "escándalo mayúsculo" la propuesta de dar uso residencial al entorno del actual estadio de fútbol José Rico Pérez para sufragar la construcción de un nuevo campo deportivo en la zona de Rabasa.