La biorremediación consiste en la utilización de seres vivos para solucionar problemas ambientales como el de los suelos o aguas contaminadas. Su uso se basa en la propia naturaleza, donde las bacterias, los hongos y otros microorganismos degradan constantemente la materia orgánica disponible para obtener energía. Cuando un agente contaminante irrumpe en este escenario natural, estos procesos se paralizan y los ecosistemas se quedan sin agentes autóctonos capaces de realizar esta función. Solo unos pocos microorganismos sobreviven. La biorremediación elige a los más resistentes y adecuados para cada entorno concreto y los provee de nutrientes, oxígeno y otras condiciones que favorecen su rápido crecimiento y reproducción. Una vez "cultivados" los agentes son introducidos en el espacio contaminado, donde repiten los procesos de biodegradación que se dan en la naturaleza, pero una velocidad y con una intensidad mucho mayor. j. S . valencia