LEVANTE-EMV VALENCIA
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El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, afirmó ayer que no asistirá a la manifestación para protestar por la propuesta oficial de reforma de la Ley del Aborto, prevista para el próximo 17 de octubre, aunque consideró que esta modificación es "anticonstitucional" y que "no vale la pena" acometerla porque la actual "ha funcionado bien".
Sostuvo que en dos generaciones "el aborto será algo que formará parte del pasado, de la prehistoria" y como padre constató: "me dolería muchísimo que mi hija no me preguntase al respecto de esta cuestión". "Creo que habría fracasado como padre", dijo.
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, defendió la ley que está elaborando su departamento en materia de seguridad y sexual asegurando que donde "más trabajará" es en reducir los embarazos no deseados, sobre todo en las mujeres jóvenes, a través de facilitar el acceso a los anticonceptivos, entre otras medidas de educación sexual. Tras reunirse con Camps insistió en que su objetivo es evitar llegar a "ese momento tan traumático" para toda mujer como es la decisión de abortar. Reconoció la necesidad de reformar la ley del Aborto para proporcionar "una mayor garantía a las mujeres" y "seguridad para los profesionales" que intervienen en esta intervención.