LEVANTE-EMV VALENCIA
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El presidente del PP de Alicante, José Joaquín Ripoll, había optado hasta ahora por la vía del silencio y de la ausencia para expresar su disconformidad con la forma en la que el todavía alcalde Manuel Pérez Fenoll ha gestionado el PP y la crisis del partido y del grupo municipal que, a la postre, ha desembocado en una moción de censura. Ripoll, a quien el campsista Pérez Fenoll tuvo contra las cuerdas en el último congreso provincial del PP al presentarle candidatura alternativa, se abstuvo de ir al comité de dirección en el que los dirigentes regionales, provinciales y locales tenían previsto cerrar filas con el alcalde en apuros. Posteriormente, el lunes, tampoco quiso estar presente en la capital de la Marina Baixa con ocasión de la visita del presidente Camps para respaldar a Pérez Fenoll.
Ayer, Ripoll fue un poco más lejos y echó en cara a los dirigentes regionales del PP, empezando por su líder Francisco Camps, que cambiaran las lista electoral aprobada por los militantes benidormensas para colocar al tránsfuga José Bañuls. Fue una imposición del patriarca local del partido Miguel Barceló, suegro de Eduardo Zaplana y estilete del campsismo en esa ciudad, junto al propio alcalde. José Joaquín Ripoll dijo ayer que "lo de Benidorm no puede volver a pasar" y apostó por "respetar las candidaturas que configuren las bases territoriales", según informó la provincial del PP en un comunicado.
El presidente de los populares en Alicante consideró que "respetar las candidaturas que configuran las bases es algo que siempre hemos hecho en la provincia de Alicante y cuando eso se ha respetado, siempre nos ha ido bien". El presidente provincial expresó así, según esa misma nota, "un parecer compartido por el resto de presidentes provinciales".
Además, opinó que en Benidorm "hay un escenario claro, que lo vistan como lo vistan, 13 tránsfugas han robado la Alcaldía al PP, han robado la voluntad expresada en las urnas por los ciudadanos". En su opinión, "han creado una situación que nada tiene que ver con la voluntad popular, ya que de un total de 25 concejales hay 13, la mitad más uno, que ya no representa a las siglas por las que fueron elegidos". Finalmente, Ripoll destacó que "la moción de Benidorm es intrascendente de cara a los resultados globales de futuras citas electorales de la provincia, aunque representa un símbolo de nuestra provincia".