JULIO MARÍN BENIDORM
?Dieciocho años después de que su voto aupara a la alcaldía a Zaplana y al PP, Maruja Sánchez dejará de cobrar un sueldo del ayuntamiento.
Lamento mucho no darle la satisfacción a Agustín Navarro. Él no me echa, yo ceso con el alcalde. Lo único que le digo es que está rodeado de gente que miente más que habla y si ese es el futuro gobierno de Benidorm... apaga y vámonos. Les pido que digan la verdad sobre mí.
Una de las principales acusaciones contra usted es que en todo este tiempo apenas ha aparecido por su despacho.
Eso es falso. Yo he estado en el despacho de la Plaza de Toros casi todos los días, con más o menos trabajo, pero no he faltado. Ahí están los trabajadores para decirlo. Nadie se ha molestado en comprobarlo.
¿Cómo son sus relaciones con el PP?
Pérez Devesa ha sido el único que ha dado la cara públicamente por mí, pero no siempre me he sentido arropada por el PP. En estos últimos meses, con todo lo que se ha dicho, aún estoy esperando que alguien salga a defenderme. Y eso es muy triste. Es la doble moral. Pero con Pérez Fenoll las relaciones son normales, es difícil tener una mala relación con él por su carácter.
¿Entiende que la gente piense que ha estado 18 años chupando del bote a costa del erario público por aquel voto suyo?
Lo entiendo perfectamente, pero piensan así porque los ciudadanos han estado desinformados, en muchas ocasiones desde el área en que yo he estado trabajando.
Su economía, al menos, habrá mejorado.
Mi economía era mejor antes del año 1991 que ahora y que después de la moción. Que todos lo tengan claro.
¿La compró Eduardo Zaplana para llegar a la alcaldía?
Ni Zaplana ni el PP me compraron. Lo único que hizo Zaplana fue comprometerse a apoyar todas las responsabilidades que yo había contraído en el departamento de Servicios Sociales. La casta política de Zaplana no hay que descubrirla. Y lo siento si ésto que digo molesta a alguien del PP.
¿Cómo se fraguó la moción de censura de 1991?
Lo de la moción fue casi de milagro, en realidad. Yo estaba harta del comportamiento del gobierno socialista de Benidorm de entonces porque yo preparaba mociones para ayudar a los más necesitados de la ciudad y ellos me las tumbaban como si estuviera loca. Después de la moción yo tuve una importancia fundamental en la recuperación del Festival de la Canción, que vivió años de esplendor.
Dice que ahora los socialistas perjudican al pueblo con la moción. ¿Y en su época no ocurrió lo mismo con usted y el PP?
Hay un antes y un después de 1991. No hay persona bien nacida que no reconozca todo lo que se ha hecho en la ciudad, que ha traído el bienestar y el desarrollo. Los que estaban antes del 91 se negaban a los grandes eventos, a las corridas de toros con matadores de primera fila...
Cuando Zaplana dejó la Alcaldía por la Generalitat hubo quien pensó que usted sería alcaldesa.
Podía haberlo sido si hubiera querido. Pero yo conocía los deseos de Pérez Devesa y él me pidió apoyo para ser alcalde. Yo le dije que por supuesto, que mi única intención era trabajar por Benidorm.
O sea que una tránsfuga podía haber sido alcaldesa de la ciudad.
No soy una tránsfuga ni nunca me he considerado así porque yo no venía de ningún sitio. Me metieron en el PSOE porque les interesaba políticamente que yo no fuera como independiente.
Dicen que posee información privilegiada que podría hacer temblar al PP y al PSOE
Todo el que ha tenido la ocasión de trabajar donde yo lo he hecho, tiene información de todo tipo.
¿De qué tiene peores recuerdos sobre su moción de censura?
En aquellas fechas tuvimos que salir huyendo porque venían a quitarnos de en medio con muy malas intenciones. Algún concejal llegó a decirme que me iba a partir las piernas. Tuvimos que recorrer el país con un nombre falso. Fue muy duro.
¿Qué parecidos tiene usted con José Bañuls?
No hay parecido alguno. No sé lo que le ha motivado para hacer lo que ha hecho, pero a corto plazo le va a salir muy caro en política.