J. G. G./F. A. VALENCIA
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Dirigentes socialistas y cargos de la comarca se muestran convencidos en privado de que el Gobierno de Zapatero regará Benidorm con inversiones y ayudas al tejido económico local para consolidar las perspectivas de cambio en 2011 en la capital de la Marina Baixa y derrotar en las urnas al PP con la candidatura socialista que se decida finalmente. "Quien a hierro mata, a hierro muere", fue la justificación de una operación que sería la devolución de la moneda de la moción de censura mediante la que Eduardo Zaplana arrebató al PSPV la alcaldía en 1991. Los populares ganaron los comicios en 1995 y ésta y posteriores victorias les sirvieron para justificar la alcaldía lograda con la tránsfuga Maruja Sánchez.
Varios responsables del PSPV esperan que, no de forma inmediata pero sí una vez escampe el temporal, desde varios ministerios, especialmente el de Miguel Sebastián, de Industria, Turismo y Comercio, se mime al buque insignia del turismo. Un respaldo que los populares podrían criticar pero que encontrará escaso eco, sostienen, en la localidad, ya que han sido los mismos referentes económicos y sociales de la población los que han reclamado ese apoyo. "Los empresarios tienen la impresión de que del Consell, sin dinero, poco más se puede sacar", sostuvo ayer un responsable socialista que recordó que desde el sector hostelero se ha llegado a deslizar algún reproche sobre las inversiones del Consell. Con Zaplana en la Generalitat y Pérez Devesa en la alcaldía, se "engordó" Benidorm. En cambio, ese respaldo, no tuvo continuidad Pérez Fenoll.
En la comarca, cuadros del PSPV han hecho circular que en los Presupuestos del Estado para 2010 habrá 80 millones en inversiones para Benidorm. El PP ha actuado así en municipios como Dénia, donde el Consell arropa a Ana Kringe, alcaldesa gracias a un tránsfuga socialista. Es significativo que ayer, el día de resaca de la moción, el conseller Vicente Rambla presentó el Plan de Acción Comercial de Dénia.
Ripoll insinúa que cortará el grifo
Desde que Zapatero apostó por Leire Pajín, muchos ministros se han paseado por Benidorm. El último, Sebastián, en junio, cuando se reunió con el sector turístico junto con Pajín, Alarte y Navarro sin invitar a ningún responsable local o provincial. Miguel Ángel Moratinos, titular de Exteriores, cerró en Benidorm la campaña local de 2007. En esos comicios pasaron también Joan Clos (entonces en Industria), Jesús Caldera (ex de Trabajo) y Carme Chacón (ex vicepresidenta del Congreso). Y antes, Cristina Narbona (ex de Medio Ambiente.
Por contra, el presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll (PP), opinó ayer que, "posiblemente", el Ayuntamiento de Benidorm es "el único de la provincia que no tiene ninguna legitimidad democrática para hablar" con su institución. El portavoz socialista en la diputación, Antonio Amorós, exigió a Ripoll que "no margine" a la ciudad de Benidorm, puesto que "su obligación es la de gobernar para todos los municipios de la provincia".