EFE/LEVANTE-EMV.COM
El conseller de Economía, Hacienda y Empleo, Gerardo Camps, ha anunciado hoy que las medidas fiscales que va a adoptar el Gobierno valenciano para 2010 "no van a coincidir" con las del Gobierno central, que ha decidido subir los impuestos, sino que van a ir "en sentido contrario".
Camps, que se ha manifestado en estos términos durante una entrevista a Ràdio 9, ha señalado que es posible adoptar medidas de este tipo cuando la política económica ha sido la adecuada y, a su juicio, "en el caso de la Comunitat Valenciana lo ha sido", han informado fuentes de la Conselleria.
Será el president de la Generalitat, Francisco Camps, quien anuncie las medidas de este tipo que van a aplicarse en el Debate de Política General que comienza mañana en Les Corts.
El conseller ha afirmado que la subida de impuestos del Gobierno central evidencia que las políticas económicas puestas en marcha por el Ejecutivo para hacer frente a la crisis no han dado resultado.
"Si hemos de reactivar el consumo y dinamizar la economía no tiene sentido subir los impuestos, ya que con eso, lo único que conseguiremos será más paro y más déficit y ello traerá consigo más deuda y menos capacidad para llevar a cabo políticas económicas productivas", ha indicado.
Gerardo Camps considera que el Gobierno central está presentando esta medida "de forma engañosa", argumentando que el aumento de impuestos servirá para atender el gasto social y que recaerá sobre las personas con más capacidad económica.
"Lo cierto es -ha dicho- que está subida de impuestos no puede ir destinada a financiar el gasto social, ya que ese apartado lo financian en su mayor parte las CCAA; y tampoco va dirigida a las rentas más altas ya que prevé la subida de impuestos como el IVA que lo pagamos todos los ciudadanos".
Camps ha agregado que las transferencias a la Comunitat Valenciana por parte del Gobierno se reducirán en 1.468 millones de euros, lo que llevará a una contención del gasto.
Según el conseller, el president de la Generalitat presentará mañana un plan de austeridad que recogerá medidas para los próximos tres años y que no afectará al gasto social.