JOSÉ SIERRA VALENCIA
El cormorán grande, una especie habitual de Centroeuropa, está colonizando todos los embalses y cauces de ríos del interior de la Comunitat Valenciana, según se desprende de los censos de aves invernantes realizados por la Sociedad Valenciana de Ornitología (SVO).
Su presencia, poco habitual hasta hace algo más de una década, ha provocado malestar entre los responsables de los cotos de pesca de la cuenca del Júcar que aseguran ver muy mermadas sus repoblaciones trucheras, especialmente en el río Cabriel, a consecuencia de este voraz depredador de la fauna piscícola. Por el contrario, ornitólogos de la SVO, como Javier Armero, aseguran que el presunto impacto del cormorán moñudo es «insignificante» y que las causas de la escasa aclimatación de las truchas en el Cabriel obedecen a «otros factores».
Primeras apariciones
Según Julián Valle, gestor del Coto Truchero de Casas del Río en Requena, el cormorán apareció en la comarca en 2002 y desde entonces regresa todos los años para pasar el invierno —de octubre a abril— pescando en los ríos del interior. Julián asegura que algunos de estos ejemplares miden «un metro» y que los ha visto «bucear» hasta 50 metros en el Cabriel buscando sus víctimas, casi siempre truchas recién liberadas por los gestores del coto intensivo de pesca, que se sienten «muy perjudicados» por esta especie.
El gerente afirma que no se trata de un hecho aislado y que la presencia de cormoranes lleva camino de convertirse en una «pandemia» para quienes obtienen rendimientos de la pesca. «Nos consta que todos los cotos aguas arriba del Cabriel tienen los mismos problemas y que en algunas piscifactorías han tenido que colocar redes para evitar los ataques», añade Julián Valle.