José Miguel Vigara
valencia
El paleontólogo valenciano Ximo Sendra, investigador asociado al Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universitat de València, ha descubierto y catalogado «un yacimiento excepcional» situado en el sudeste de España y datado en el Plioceno medio, con una antigüedad de entre 3,5 y 4 millones de años antes de Cristo (aC).
El conjunto paleontológico muestra, según Sendra, «unas características excepcionales que han permitido la conservación de partes blandas en los restos fósiles recuperados».
En total, el paleobiólogo de Pego está estudiando unos 300 peces fosilizados, entre los que existen hallazgos ciertamente «sorprendentes». El más curioso es una «Clupea» —sardina— que conserva el ovario, lo que permite ver a simple vista que era una hembra. «Este grado de conservación — señala Sendra— es único, pues habitualmente sólo nos llegan restos fósiles como huesos, dientes o plantas».
Un segundo caso muy novedoso es otro ejemplar de clupeido. Se trata de un pez tropical del que en la actualidad sólo existen descendientes en los océanos Índico y Pacífico: el «Spratelloides».
La importancia del hallazgo del «Spratelloides», que se ha estudiado junto a un amplio compendio de ejemplares con algunas características especiales, refuerza la hipótesis de que el Mediterráneo era una zona más cálida en el Plioceno medio que en la actualidad, con un ecosistema tropical en el que vivían vacas marinas, manglares y otras plantas acuáticas. Levante-EMV ya había publicado otros hallazgos de vacas marinas, como la de Crevillent, excavada por Sendra en 1996 y enmarcada en un contexto geográfico-climático similar.
El cambio climático
El estudio en conjunto de los «Spratelloides» y de otros peces hallados es un indicador de las diferentes comunidades que habitaban esos mares y la prueba fehaciente de la ecología marina del Plioceno medio de esa zona.
La desaparición de estos peces, desde finales del período —hace 2 millones de años aC— corrobora que hubo un cambio climático drástico en el Mare Nostrum, un enfriamiento previo a las las glaciaciones del Pleistoceno, que conllevó la extinción de las vacas marinas y otros animales y vegetales.
Sendra cuenta con la colaboración indispensable en esta investigación de Jean Gaudant, ex profesor de la Universidad de la Sorbona y actualmente investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales de París.
Los estudios se están realizando en el Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva y en el Museo de Geología de la Universitat de València con la ayuda también del catedrático Miquel De Renzi, que comprendió el interés taxonómico de este hallazgo y animó a su estudio. Esta misma semana, señala Sendra, han estado revisando el material.
Jean Gaudant es un especialista mundialmente reconocido en peces fósiles, y se inició una colaboración conjunta en el año 2000. Después de muchos años de paciente trabajo de limpieza de los ejemplares, ahora en 2009, «han comenzado a llegar las primeras sorpresas», según Sendra.
18 años de trabajos
La importancia de este yacimiento excepcional ha trascendido ahora sin embargo sus aportaciones a la ciencia son el resultado de 18 años de trabajo. En concreto, el biólogo de la Marina Alta lo descubrió y catalogó en 1991.
Las primeras hipótesis sobre su génesis fueron publicadas por el investigador valenciano en 1995 en el Segundo Simposio Internacional de calizas litográficas. Aunque Sendra es especialista en mamíferos marinos inició una serie de colaboraciones con diversos especialistas de diversos países. Hasta el momento estas primeras hipótesis se han visto confirmadas, además de añadir muchos nuevos hallazgos.