P. R./AGENCIAS. VALENCIA
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El presidente de la Diputación se alineó ayer con María Dolores de Cospedal, número dos de la cúpula nacional del PP, y reclamó medidas para tratar de atajar los efectos del informe de la Unidad de Blanqueo de Capitales de la Policía. "Habrá que tomar medidas", subrayó el propio Ripoll al término de un pleno de la Diputación. El presidente de la Diputación de Alicante, al que Francisco Camps lleva un lustro hostigando para tratar de forzar una salida que le garantice el control de los populares en la provincia, se apuntó a las tesis de María Dolores de Cospedal, quien ayer dijo no sentirse desautorizada por haberse enterado por la prensa del encuentro entre Camps y Rajoy. La maniobra del titular de la Diputación no es una puntada sin hilo. Todo lo contrario. Situarse con la secretaria general del PP es tomar partido por el sector de la cúpula nacional de los populares que apuesta por tomar medidas más drásticas -incluida la destitución de altos cargos del partido y el Consell- para intentar atajar la crisis abierta en las filas valencianas. "Efectivamente, apoyamos las manifestaciones de María Dolores de Cospedal, que está al tanto del caso", dijo. Además, dejó claro que es el propio Camps el que debe asumir el coste de timonear la salida de la nave popular. "Es quien las tiene que tomar. Es su responsabilidad", dijo.
Aparta a una campsista
Ripoll, además, en medio del desconcierto por el caso Gürtel, ha dado otro toque de atención a Camps en clave interna al dejar a Mercedes Alonso, vicepresidenta tercera de la Diputación de Alicante, afín al presidente de la Generalitat, fuera de dos comisiones y dos organismos a los que pertenecían. La campsista se ha quedado prácticamente sin competencias.
Por otro lado, diputados del PP de Madrid críticos con la manera en que se está gestionando la crisis señalaron ayer que Camps debió acudir a Madrid para entrevistarse con Rajoy porque el hacerlo a medio camino se ha trasladado la sensación de "falta de autoridad" del presidente del PP.
"Si Camps hubiera venido a Madrid parecería que Rajoy lo ha llamado a capítulo para pedirle cuentas", expone un veterano parlamentario que considera que, a priori, da la sensación de que Camps se ha salido con la suya y ha ganado el primer ring.
Los citados diputados siguen exigiendo medidas ejemplarizantes.