RAMÓN FERRANDO VALENCIA
?
Las parejas que rompen su matrimonio de mutuo acuerdo pueden tardar entre un mes y un año en zanjarlo en función de donde residan. El colapso judicial en determinadas poblaciones como Torrent, Novelda o San Vicente del Raspeig está provocando dilaciones de hasta doce meses en la notificación de las sentencias de divorcio. Los abogados matrimonialistas lamentan que la situación deja sin efecto la reforma de la ley del divorcio y origina que haya ciudadanos con derechos de primera y otros de segunda.
El Gobierno aprobó en 2005 el cambio de la ley del divorcio para evitar situaciones de tensión entre las parejas rotas. El cambio introdujo el divorcio exprés, que permite disolver el matrimonio a los tres meses del enlace. Con la antigua norma, los matrimonios que querían romper legalmente debían esperar un año desde la celebración de la boda para presentar la demanda de separación y, una vez obtenida, aguardar otro año para formalizar el divorcio.
En condiciones normales, según explican los abogados especializados, cuando la pareja está de acuerdo el divorcio puede ser efectivo en quince días. Ese plazo se respeta en poblaciones como Valencia o Alicante, pero la situación cambia en localidades más pequeñas y con juzgados colapsados. El problema es que las parejas firman el divorcio, pero su situación queda en suspenso durante los meses que tarda el juzgado en notificar la sentencia.
El abogado José Ramón Tobarra explicó que "es como si el convenio de divorcio fuera papel mojado". El letrado lamentó que un juzgado de San Vicente del Raspeig ha tardado nueve meses en notificar la sentencia "en un caso en el que había acuerdo entre la pareja, no tenía hijos y tampoco disponían de bienes que repartirse. Mi cliente tenía novia y no se ha podido casar hasta que le han notificado el divorcio".
Los abogados valencianos apuntan que la mitad de los cónyuges que se divorcian lo hacen de mutuo acuerdo. El marido y la mujer llevan a un mismo abogado y procurador, que redacta las condiciones del divorcio según el pacto que alcancen. La pareja decide el reparto de sus bienes e incluso la pensión por cada hijo.
La abogada Beatriz Vidal destacó que el problema de las dilaciones es que la relación de la pareja se puede deteriorar. "A mí me ocurrió en Novelda. El matrimonio estaba de acuerdo y firmó el divorcio, pero con el paso del tiempo todo se complicó. La mujer empezó a ponerle denuncias penales a mi cliente, que legalmente continuaba casado con ella porque el juez no había notificado la sentencia".