PEDRO CERRADA ALICANTE
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Los especialistas de la Guardia Civil han localizado huellas dactilares en el material de ETA decomisado el pasado fin de semana en un escondite en Confrides y a partir de hoy tratarán de identificar a los etarras que estuvieron allí o que manipularon los efectos para fabricar las bombas. En el caso de que se pudiera identificar alguna huella permitiría saber de forma más aproximada el tiempo que llevaban los explosivos en el zulo, aunque la investigación será más compleja si los etarras son "liberados" y por tanto no aparecen en la base de datos. El bidón encontrado tenía cinco pares de temporizadores, cordón detonante y diez kilos de explosivos para fabricar cinco bombas. Todo ello será enviado a Madrid para ser analizado.
El coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Alicante, Antonio Bernabé Castro, manifestó ayer tras los actos de la Virgen del Pilar, patrona de la Benemérita, que por ahora no se han hallado vínculos entre el zulo de Confrides y los atentados de Mallorca y dijo que ahora se analizará todo el material intervenido y se intentará averiguar para qué "podría haber sido utilizado". Castro indicó asimismo que los explosivos y el resto de material se contrastará con otras incautaciones para "establecer concordancias" y determinar quién pudo hacer el zulo. El coronel aseguró asimismo que en las proximidades del escondite no ha sido localizado más material y dijo que es imposible descartar que haya más escondrijos de ETA en Alicante.
En el discurso que ofreció en la Comandancia con motivo de la patrona también se refirió el coronel al escondrijo y pidió a los agentes: "No bajéis la guardia". El descubrimiento del depósito de explosivos, dijo Castro, "es una señal de que la banda terrorista sigue empeñada, con la poca fuerza que le queda, en continuar haciendo daño a la sociedad. Pero que no se equivoquen estos criminales, siempre nos pillarán prevenidos y decididos a impedir cualquier ataque para coartar la convivencia pacífica y en libertad".