NACHO MARTÍN CASTELLÓ
El portavoz adjunto del grupo socialista en las Corts valencianes, Ximo Puig, aseguró ayer que el Partido Popular "se desangra", y, "más que en división, está en descomposición". El responsable socialista señaló que Costa, "en lugar de poner su cabeza en bandeja al presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, no ha dejado títere con cabeza", y consideró que los presidentes provinciales del PP en Castellón y Alicante, Carlos Fabra y José Joaquín Ripoll, así como el vicesecretario de Comunicación del partido, Esteban González Pons, "se disputan lo que queda" de su formación.
El dirigente socialista dijo que Costa "ha señalado a todos los responsables de la trama, desde el presidente de la Generalitat valenciana y del PP Francisco Camps; el vicepresidente del Consell Vicente Rambla o González Pons".
El diputado socialista manifestó que "con el vacío de poder que deja Costa, repartiendo responsabilidades del caso Gürtel entre todos sus ex compañeros, el PP se ha convertido en un reino de Taifas donde todos se disputan el control, algunos con una hoja de servicios tan "limpia" como Carlos Fabra, que ahora ve reforzada su situación", ironizó Puig
"Costa, más que retar a Camps y a Rajoy les ha desafiado y les ha dicho lo que todos sabemos: que él no va a pagar por todos", sentenció Puig, quien recordó que tal y como ha dicho el secretario general del PP en su comunicado, "él no tenía competencia en la administración autonómica, y el que sí podía decidir sobre los contratos era su jefe, Francisco Camps".
En este sentido, Puig también citó las palabras de Costa, sobre que él no fue coordinador de las campañas electorales, lo que consideró como una "clara alusión a su ex compañero Vicente Rambla".
Puig recordó que el hermano de Ricardo Costa, Juan Costa, realizó una serie de preguntas durante la celebración el viernes del 9 d'octubre, y que estas cuestiones "todavía están en el aire". "Nadie ha respondido sobre quién introdujo la trama en la Comunitat, por qué negó Camps su amistad con Álvaro Pérez -el cabecilla de la trama en Valencia- y quién facilitó los contratos desde 2005".