LEVANTE-EMV VALENCIA
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El Hospital Clínico de Valencia ha operado con "óptimos resultados" y con una cirugía mínimamente invasiva a un niño de diez años, al que hace tres meses le extrajeron un bazo de dos kilos, y a una niña de cuatro a la que le hace un mes le extirparon un quiste que le podría provocar lesiones irreversibles en el hígado o evolucionar a un tumor maligno. Las doctoras Carmen Benlloch y Ana López del servicio de Cirugía Pediátrica del hospital Clínico de Valencia realizaron ambas intervenciones. El uso de cirugía laparoscópica en la edad pediátrica ha sido posible al adecuar el instrumental quirúrgico al tamaño de los pacientes.
La Unidad de Cirugía Pediátrica del Hospital Clínico utiliza esta técnica para determinados procesos desde hace más de diez años, y en los últimos tres meses se ha intervenido a dos niños graves.
La laparoscopia consiste en un procedimiento quirúrgico que se realiza mediante incisiones mínimas y emplea una videocámara. Los pacientes tienen mínimas secuelas estéticas y el postoperatorio es más confortable.
La extracción de un bazo de dos kilos mediante la técnica convencional hubiera supuesto una incisión transversa derecha e izquierda en el niño, pero con la esplenectomía laparoscópica se extrajo a través de un trócar de 10 milímetros (tubo a través del que se introduce el instrumental quirúrgico en la cavidad abdominal), lo que ha permitido el alta precoz. El órgano salió triturado.
La niña de cuatro años sufría un quiste de colédoco, una malformación que dificulta el paso de la bilis al intestino y que puede ocasionar lesiones irreversibles del hígado.