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El Gobierno central califica de "incidente grave" el secuestro a tres funcionarios por parte de cuatro internos en la cárcel valenciana de Picassent en el mes de noviembre de 2007. Entiende que este suceso "no se puede calificar como motín", según consta en una respuesta parlamentaria a la diputada popular Susana Camarero, consultada por Europa Press.
Según el escrito del Ejecutivo, en el sistema informático penitenciario no aparece registrado ningún motín ocurrido en la cárcel de Valencia en el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2004 y el 24 de abril de 2009. No obstante, apunta que "aunque no se puede calificar como motín, hubo un incidente grave en el centro con secuestro de funcionarios".
El suceso tuvo lugar el 27 de noviembre de 2007, cuando cuatro internos de la prisión de Picassent retuvieron durante parte de la tarde y noche a tres funcionarios en el módulo de la zona de aislamiento de cumplimiento del establecimiento.
Los internos tenían en su poder objetos punzantes. Reclamaban cualquier tipo de droga y amenazaron de muerte a los funcionarios, según indicaron en el momento los sindicatos. Además, exigían poder realizar llamadas.
Uno de los funcionarios retenidos, que llegó a estar inconsciente, fue el primero en ser liberado cuando era medianoche. Los otros dos funcionarios fueron liberados minutos después de la media noche y a las 6.15 horas, este último, tras pasar 12 horas retenido.
Los internos decidieron liberar a este último funcionario tras recibir un documento firmado por la titular del juzgado de primera Instancia e Instrucción número 2 de Picassent, en el que certificaba su traslado inmediato a otras dependencias penitenciarias y les garantizaba su integridad física.
La juez, acompañada en todo momento por tres negociadores, se acercó a los reclusos, cuando todavía mantenían retenido a un funcionario y, tras identificarse, les leyó un documento en el que certificaba que si aceptaban deponer su actitud y liberar al rehén, los cuatro presos serían inmediatamente trasladados a otras cárceles, además de garantizar su integridad.
AGRESIONES A FUNCIONARIOS
En otra respuesta parlamentaria a la misma diputada, el Gobierno central concreta que en el centro de Picassent se registraron hasta 49 agresiones a funcionarios, cinco de ellas graves, en los últimos cinco años. Por su parte, la de Villena (Alicante) anotó 34, dos de las cuales graves; mientras que la de Fontcalent sumó 22 en el mismo periodo, una de ellas de carácter grave.
Por otro lado, en relación con las agresiones de internos registradas entre 2004-2008, la cárcel de Picassent sumó 676, de las cuales, 11 se consideraron graves y muy graves, y hubo dos fallecimientos; en cuanto a Fontcalent, se anotaron 264, nueve de ellas graves.
En este punto, el Gobierno aclara que fue en junio de 2004 cuando entró en funcionamiento un nuevo programa informático que permitió contabilizar a los centros este tipo de incidencias directamente, lo que motivó que las cifras que había hasta ese momento sufrieran un incremento importante a partir de esa fecha.