PILAR G. DEL BURGO / VALENCIA
Al cirujano que consigue lo imposible se le amontonan los premios. De la medalla de la Generalitat Valenciana a hijo predilecto del Ayuntamiento de Valencia. Paralelamente a este tornado de reconocimiento, el diario Levante-EMV decidió distinguirle con el premio Importante del mes de agosto por su contribución científico-médica a la microcirugía reconstructiva internacional y por haber realizado el primer trasplante de cara de España en el hospital La Fe.
«Es un honor enorme recibir este premio», expresó el cirujano, que calificó de «sobredosis de cariño» todos los galardones que se le han concedido durante este mes. El doctor Cavadas agradeció al director adjunto del periódico, Pedro Muelas, que en su discurso de entrega del premio resaltara no solo su faceta en el mundo de la Medicina, sino su «humanidad inmensa al realizar un trabajo que tenía escondido». Se refería así Muelas a la labor quirúrgica filantrópica que el cirujano valenciano desarrolla en África.
Al recoger el premio, el cirujano recordó que la mayoría de la gente no vive en el Occidente rico, y apostilló que aunque no se siente abanderado de nada no hay que olvidar que más de la mitad de las personas que viven en el mundo es pobre. «Una vez más, se trata de un premio inmerecido», expresó Cavadas mientras recogía la escultura de madera del premio Importante, realizada con caracteres tipográficos.
Este revolucionario de la cirugía indicó que no se acostumbra a la avalancha de premios que ha recibido durante las últimas semanas. «Me da mucha vergüenza, me voy a tener que hacer un chequeo», agregó con timidez.
Nuevo trasplante de cara
El cirujano indicó que el paciente de 43 años al que hace tres meses se le trasplantó la parte inferior del rostro (mandíbula y lengua) evoluciona muy bien. «Estamos al principio del trabajo porque es una carrera de fondo muy larga», agregó. Reveló que el paciente ya ha aceptado y asumido que el nuevo rostro que le implantaron fue el suyo. «Está muy contento porque no hay problemas de toxicidad, ni de medicación y ya tiene sensibilidad, pero falta ponerle la dentadura superior, todavía no puede masticar ni mover la lengua y tiene cicatrices por la cara pero menos llamativas de las que tenía antes». En estos momentos, su equipo está realizando los estudios a un nuevo candidato de trasplante de cara.
Además de esta actividad que es la que le lleva a ser protagonista, Cavadas es un extraordinario deportista que dedica mucho tiempo al estudio y mucho tiempo «a ofrecer solución a otras personas que no tienen solución por otras vías».
Comenta que a diario su consulta está a «puerta gayola», ya que toda la gente que tiene un problema serio acude allí a buscar la solución, la mayoría con secuelas de traumatismos muy evolucionados. «Es un desfile de casos muy desesperados», explica el doctor, que agrega que la gran parte son hombres.
Al desayuno de la entrega del premio asistieron el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta; el profesor Santiago Grisolía, el jefe del área de conciertos y tecnología sanitaria de la Conselleria de Sanidad, José Luis Rey Portolés; la hermana del cirujano, Virgina Cavadas, responsable de la gestión de la Fundación, y la redactora de sanidad de este rotativo.
El delegado resaltó que cuando una persona recupera la cara, lo recupera todo, pero recobrar una mano amputada por una sierra también es muy importante porque supone recuperar la actividad laboral. La hermana del cirujano resaltó el esfuerzo que el médico realiza desde que comenzó a estudiar la carrera de Medicina. «Su único secreto es esfuerzo, esfuerzo y más esfuerzo», añadió, mientras que Rey Portolés recordó que sacó matrícula en todas las asignaturas y se formó en cuatro países: «En él hay un esfuerzo enorme y una dedicación íntegra».