J. V. PAÑOS VALENCIA
Dos investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia, Alfredo García y Mario Romero, han creado el «Speed Kidney» una alternativa a los actuales badenes que pretende evitar las molestias que ocasionan a los conductores, con las subidas y bajadas de las elevaciones, así como las averías mecánicas que se pueden producir al superarlos, sobre todo en los amortiguadores.
El «Speed Kidney», en periodo de pruebas experimentales, consiste en un resalte situado en medio del carril en forma de riñón que obligan al conductor, como si de una guía se tratase, a dejarlo entre las cuatro ruedas. Una vez queda bajo el vehículo el conductor se ve obligado a seguir su forma alargada realizando una pequeña curva, por lo que debe levantar el pie del acelerador. En el lado del conductor, sobre la línea divisoria de carriles o el margen izquierdo, se situaría otro obstáculo para que evitar que los conductores eludan el situado en el carril. Los vehículos de dos ruedas pueden circular por el espacio que queda entre ambos obstáculos, pero siempre moderarían su velocidad puesto que tendrán que realizar la citada curva. Los vehículos con mayor separación de sus ruedas podrán rebasarlo sin realizar la trayectoria, aunque siempre más lentamente.
Como señala Alfredo García es más versátil que los badenes ya que incrementando o reduciendo la curvatura del riñón se puede conseguir que los vehículos deban reducir más o menos su velocidad de paso. El diseño se encuentra en periodo de pruebas experimentales, en la que colaboran la Conselleria de Infraestructuras y Transporte y la Diputación de Valencia que han facilitado el desarrollo de las pruebas en alguna de sus travesías.Por su parte la Demarcación de Carreteras del Estado en la Comunitat Valenciana del Ministerio de Fomento ha cedido temporalmente la antigua zona de peaje de Puçol.