MERCEDES GALLEGO ALICANTE
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Archivada. Así acabará la denuncia que se está instruyendo en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) contra el todavía presidente del TSJ valenciano, Juan Luis de la Rúa, por no haberse abstenido de intervenir en el proceso contra el jefe del Consell y otros tres imputados más por un presunto delito de cohecho impropio que también se terminó archivando y que ahora está pendiente de que el Supremo decida sobre su reapertura. El asunto contra De la Rúa está aún vivo en el máximo órgano de gobierno de los jueces a la espera de plasmar en un papel el cierre del mismo sin que, salvo sorpresas, parezca posible que se vaya a adoptar alguna medida contra el juez.
Fue el abogado murciano José Luis Mazón quien, sin estar personado en el asunto de los trajes, presentó la denuncia por entender que De la Rúa tenía que haberse apartado dada la relación de amistad que el propio Camps reconoció y que, en su opinión, invalidaba al magistrado para actuar. La denuncia se amplió recientemente al añadir que De la Rúa habría asistido en 2007 a un mitin del PP. El magistrado ha elaborado ya un alegato en el que explica que el acto al que se refiere la denuncia fue la presentación del programa electoral del PP en Justicia, que expusieron Camps y el entonces conseller del ramo, Miguel Peralta, y que al mismo acudieron otras personalidades del mundo judicial, como el presidente de la Audiencia de Alicante, Vicente Magro, y representantes de los colegios de abogados y procuradores. Para De la Rúa este acto no se puede considerar un mitin.
También ha rebatido que sea amigo de Camps, a quien asegura que sólo le une una "amistad institucional". Y agrega como prueba de que no tenía motivos para abstenerse el que fuera el azar, asegura, el que le hizo formar parte de la Sala (junto a los magistrados Montero y Ceres) que luego decidió dar carpetazo al caso de los trajes. Determinante para el archivo ha sido el hecho de que la Fiscalía del TSJ, a cuyo frente se encuentra Ricard Cabedo, no recusara al magistrado, aún cuando se planteó la posibilidad de hacerlo, al no ver motivos.