F. A. /J. G. G.
El alcalde de Castelló y actual diputado en las Corts, Alberto Fabra, es el único de los nombramientos que ha venido presidido por un consenso entre los barones provinciales del partido que, de hecho, lo postulaban como hombre fuerte de la organización. Aunque no es una persona con pedigrí fabrista, es respectado por el factótum del PP de Castelló, Carlos Fabra, al tiempo que ha logrado gestionar su espacio político municipal con relativa autonomía respecto del presidente provincial castellonense. También en las otras provincias tenía predicamento, concretamente entre los hombres de Alfonso Rus y de Joaquín Ripoll.
Alberto Fabra, nacido en la capital de la Plana en 1964, es arquitecto técnico. A partir de ahora se ocupará de la coordinación general en el PPCV. Esto es, del discurso político. Fabra, quien el pasado 23 de octubre fue reelegido como presidente del Partido Popular local, en un acto en el que estuvo arropado por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, manifestó ayer que en el comité ejecutivo regional «se han respetado todas las opiniones y ha sido la mayoría quien ha decidido».
«La coordinación del PPCV va a significar sumar todas las opiniones y propuestas para configurar un partido más fuerte para los ciudadanos», avanzó ayer en un comunicado. Alberto Fabra calificó el comité ejecutivo como «un encuentro necesario donde todas las personas han podido expresar sus opiniones y donde se ha escuchado con libertad a todo el mundo».