El presidente del PP, Mariano Rajoy, reivindicará hoy la fortaleza de su liderazgo ante la cúpula de su partido tras haber presionado a Esperanza Aguirre y a Camps a que rebajaran las dos polémicas que le debilitaban: los efectos del caso Gürtel en Valencia y Caja Madrid. Era el plan que Rajoy había trazado el pasado jueves cuando, tras la suspensión de militancia del ex secretario general del PPCV Ricardo Costa y la persistencia del conflicto por la presidencia de la caja de ahorros, anunció que ante el comité ejecutivo nacional de hoy daría una respuesta contundente.
Fuentes de la dirección nacional descartan que el líder imponga «medidas drásticas». Habida cuenta de que en las dos comunidades ha habido respuestas a las reclamaciones de Rajoy las medidas son ya innecesarias. Rajoy hará un discurso de mano dura para dejar claro que la dirección no tolerará comportamientos «inmaduros e irresponsables». Igualmente, enviará un mensaje a Aguirre y a Gallardón para que acaben con sus peleas.