PILAR G. DEL BURGO VALENCIA
Las amas de casa que cuidan a padres mayores, a tíos ancianos o abuelos nonagenarios en su domicilio y que recibían unas ayudas mensuales, denominadas "salarios", que oscilaban entre los 185 y los 215 euros al mes se van a quedar a partir del mes de enero de 2010 a verlas venir, al suprimir la Conselleria de Bienestar Social esta prestación en los presupuestos para 2010.
Esta prestación que el PP aireó a bombo y platillo en el programa electoral del PP en el año 1995, en las elecciones en las que derrocaron al PSPV-PSOE, desparece por completo.
"Estas prestaciones que afectan a once mil cuidadoras las reconvierten y las meten en las prestaciones de la dependencia, pero de ahí a cuando las puedan cobrar... está por ver", declaró el portavoz de la Comisión de Política Social y Empleo del grupo socialista en las Corts, Antonio Torres.
Las ayudas a las amas de casa que fueron una de las estrellas de la campaña de Zaplana han sufrido un proceso anoréxico desde su implantación. De hecho, en el año 1997 el Consell tuvo que denegarlas al quedarse sin fondos. En aquel momento, la conselleria de Bienestar Social informó a los hipotéticos beneficiarios de la inexistencia de fondos y les conminó a volver a presentar de nuevo la documentación, circunstancia muy habitual en este departamento.
Al principio, ese salario de las amas de casa que rondaba entre las 10.000 y las 25.000 pesetas de entonces iba asignarse a 100.000 mujeres. La cifra se redujo a 22.000 y finalmente se aprobó para 8.700.
El aumento de 2009
Esta sufrida ayuda ya fue menospreciada en los presupuestos de 2009, al aplicarles un exiguo incremento de un 1,4% que se aprobó para a las familias con las rentas más bajas (de hasta 3.000 euros al año), mientras a los que tenían el doble de ingresos (hasta 7.000 euros al año) se les aumentó un 2,7%.
Ni en un caso ni en otro, la cantidad aprobada daba para mucho, ya que la subida anual se traducía para las personas con menos recursos en tres euros más al mes (de 212 215) y para las que duplicaban la renta en cinco euros más (de 180 a 185). Todo un dechado de riqueza.
El diputado socialista Antonio Torres criticó que el presupuesto de la dirección general de Familia en 2010 solo se incremente un 1,63%. Y que la Conselleria de Bienestar Social apruebe programas y acciones especiales para defender la vida del nasciturus y se olvide por completo de los niños nacidos y criados. De hecho, en los presupuestos de 2010 no hay dotación alguna para construir centros nuevos para menores.