L. B. B
El agua de l´Albufera sigue putrefacta en las acequias del lago más de un mes después de que se volviera a detectar este fenómeno, provocado por la paja del arroz, que ha provocado mortandades masivas de peces. En el entornó de la Gola del Perelló el agua aún ofrece un color negruzco y un olor insoportable a podrido, según pudo comprobar este periódico. Se trata de un proceso natural pero altamente mortífero. La paja del arroz es una materia orgánica que si se queda en el agua la descomponen bacterias aeróbicas que absorben todo el oxígeno.
Cuando se acaba el oxígeno en el agua entran en acción las bacterias anaeróbicas que son las que generan sulfuro de hierro y las que provocan el color negro del agua y el mal olor que aún se percibe estos días en algunas zonas de la marjal.
Las zonas más afectadas son las acequias de Sueca y el Perelló, según confirmó ayer el presidente de la Comunitat de Pescadors del Palmar, José Caballer, quien recordó que se han visto obligados a retirar los «mornells» (la red de pesca que se usa en l´Albufera) porque los peces atrapados morían en cuestión de minutos. Caballer se muestra muy crítico con esta situación que se repite de nuevo y a la que las administraciones no encuentran solución porque no paran de echar balones fuera: Medio Ambiente, Agricultura, el Ayuntamiento de Valencia (propietario del lago) o el parque natural.
Aunque más ilógico resulta, a juicio de Caballer, que «por no dañar el medio ambiente se prohiba quemar la paja del arroz y, con esta decisión, se provoque un desastre aún mayor».