HORTENSIA GARCÍA VALENCIA
La Conselleria de Hacienda y el Ayuntamiento de Valencia han desbloqueado el convenio para adjudicar 292 plazas de aparcamiento para residentes en la plaza Viriato. El estacionamiento subterráneo de dos plantas, ubicado en Ciutat Vella, se terminó en febrero de 2003 y desde entonces ha estado cerrado por la falta de acuerdo entre Generalitat y ayuntamiento. Los vecinos y trabajadores de la zona, hartos de pedir que se abra al público, dicen que este aparcamiento es un ejemplo de burocrocia y mala gestión.
El portavoz de la Asociación de Vecinos de Velluters, Ricardo Burguete, aseguró que la gente del barrio está "muy quemada" porque "cada vez se peatonalizan más calles en el centro histórico y no hay alternativa para aparcar". Para Burguete resulta incomprensible que las plazas que hay en el aparcamiento de la plaza Viriato estén cerradas y "muertas de risa desde hace casi siete años". El déficit de plazas ha llevado a algunos vecinos a pedir que se habilite como garaje el solar del derribado teatro Princesa.
El aparcamiento de la plaza Viriato, próximo a las torres de Quart, está debajo del moderno y compacto complejo socio-educativo impulsado en 1995 por la Generalitat en Velluters con cargo a los fondos europeos para la rehabilitación de centros históricos (plan Urban). La Generalitat derribó varios edificios del barrio para abrir hueco al complejo, donde se encuentra el Instituto de la Música y la Escuela de Diseño.
En el acuerdo de cesiones patrimoniales el ayuntamiento recibía la nueva plaza urbanizada y la Generalitat construía y gestionaba el "parking". El punto de desencuentro, o al menos uno de ellos, surge porque el ayuntamiento quiere cobrarle a la Generalitat la tasa por ocupación del subsuelo de la plaza -donde está parte del aparcamiento- y la administración autonómica, que ha asumido los costes de urbanización, se niega. El registro de la propiedad también pone pegas para inscribir un garaje propiedad de la Generalitat que está en suelo del ayuntamiento. Finalmente, en el farragoso convenio suscrito entre las partes, el ayuntamiento habría renunciado a la compensación económica a cambio de regularizar la situación de la plaza en el PGOU mientras que la Generalitat podrá inscribir el aparcamiento ubicado bajo viales públicos recalificados como suelo dotacional como propiedad suya y ponerlo a la venta.
La comisión municipal de urbanismo aprobó provisionalmente ayer la modificación puntual del plan especial de Velluters para cambiar la calificación y posibilitar la desafectación del suelo en las calles Murillo, Pintor Domingo, Lope de Rueda y Villena. Con la modificación, se califica la parcela del complejo educativo en cuyo subsuelo está el garaje como suelo dotacional educativo-cultural de manera que se pueda legalizar la obra. El Ayuntamiento de Valencia, ante la baja aceptación que está teniendo la adjudicación de plazas de aparcamiento en régimen de concesión o alquiler por 50 o más años decide explorar la fórmula de venta del subsuelo, aunque en la plaza de Viriato la operación no le ha cuadrado.
El concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, aseguró ayer en rueda de prensa que entre los aparcamientos que entrarán en servicio y los que se harán en los próximos meses Ciutat Vella, donde hay registrados 14.500 vehículos, contará con 1.900 plazas de aparcamiento con lo que dio por cumplidos los objetivos electorales del PP en la materia. De momento hay hechas 292 plazas en la plaza Viriato, a las que se sumarán 750 de la ampliación del aparcamiento del Mercado Central, 486 en la calle Linterna, 196 del de Corregería-Tapinería y 176 en la calle Vinatea.
Bellver comentó ayer los problemas que está teniendo la empresa municipal Aumsa para construir los anunciados aparcamientos en altura en el centro histórico porque obligan a comprar varios edificios juntos que no formen parte de un PAI. Uno de estos garajes robotizados, proyectado por Francisco Roig en l'Eixample, está paralizado.