PACO CERDÀ VALENCIA
En la habitación 105 de Pediatría del hospital La Fe de Valencia no se sabe dónde terminan las vendas, las gasas, las sábanas y la máscara y dónde empieza el pequeño cuerpo de Jocelyn. Esta niña boliviana de nueve años tiene graves quemaduras en el 70% de su cuerpo. Así lleva desde que, a los seis años, el fuego devoró su casa y se tragó a su madre. Su padre se desentendió de la niña y Jocelyn acabó en un orfanato de Santa Cruz de la Sierra, en la Bolivia profunda. Niña, huérfana, habitante del tercer mundo, con la movilidad atrofiada -porque la piel le obstruía el crecimiento de los huesos- y un rostro deformado por las malditas llamas. Sólo un milagro podía enderezar la vida de Jocelyn. Y el milagro llegó desde Alboraia.
Allí está radicada la ONG Menuts del Món, una pequeña asociación de ayuda a la infancia con apenas cien socios. El colectivo colabora con el orfanato de Santa Cruz de la Sierra desde hace cinco años y pronto conoció el drama de Jocelyn. Después de poner de acuerdo al Ministerio de Sanidad boliviano y la Conselleria de Sanidad, la ONG ha podido traer a Jocelyn a Valencia para que sea atendida en la Unidad de Quemados de La Fe.
La niña llegó en agosto y, después de un callado trabajo del equipo de cirugía infantil del hospital, ya ha sido operada en nueve ocasiones "para ponerle los huesos en el sitio y realizarle los implantes de piel", cuenta Esther Roig, la presidenta de Menuts del Món. Ella se ha encargado de traer a Jocelyn a Valencia y acogerla en su casa durante los paréntesis hospitalarios, pues la niña permanecerá doce meses en Valencia para completar el proceso de recuperación.
Antes, las secuelas físicas impedían a Jocelyn mover con normalidad los brazos, las manos y los pies; hasta comer le costaba por las heridas en la cara y el cuello. Pero si todo evoluciona según lo previsto, Jocelyn recuperará el 100% de la movilidad, han asegurado los médicos. Además, la pequeña podrá deshacerse de la máscara que ahora cubre su malformado rostro cuando culminen las intervenciones de cirugía previstas.
¿Y después qué? Precisamente ése es el nombre de la campaña de sensibilización que ha puesto en marcha la ONG. Menuts del Món no se conforma con haber asumido íntegramente el traslado de Jocelyn a Valencia y haber gestionado su tratamiento durante un año. Ahora, la asociación quiere garantizarle un futuro. Puesto que en el orfanato sólo podrá residir hasta los 10 años, pretenden subvencionarle un centro de acogida donde la menor pueda estudiar y aprender un oficio "para romper así el circulo de pobreza y marginación social al que estaría condenada", señala Esther Roig.
Con ese objetivo buscan fondos. Han montado una obra de teatro en Alboraia para hoy y mañana, con un donativo de 5 euros. Y una cena benéfica para el 26 de noviembre, con tickets a 30 euros que cuestan de vender en plena crisis. Jocelyn no entiende de crisis. Ayer reía en el hospital al recordar sus recientes visitas a la playa y a Benidorm y contar los peluches que le han regalado. Dice que de mayor quiere ser "diseñadora de joyas". Lo dice un diamante en bruto pulido en La Fe.