J. ANTEQUERA CASTELLÓ
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Seis empleados de banca que prestaron declaración ayer como testigos del caso Fabra ante el juez Jacobo Pin, titular del Juzgado de Instrucción Número 1 de Nules, negaron haber participado en la tramitación de decenas de cheques e ingresos en metálico que el presidente de la Diputación de Castelló, Carlos Fabra, transfirió, desde el año 99, a cerca de cien cuentas corrientes en las que figuraba como titular, cotitular o persona autorizada. Ninguno de los testigos aclaró la procedencia de este dinero al alegar que no recordaban nada al respecto.
El fiscal Anticorrupción asignado al caso, Luis Pastor, investiga ahora si los empleados de las entidades financieras cumplieron la normativa sobre Blanqueo de Capitales que estaba vigor a finales de los años 90. En concreto, Pastor quiere saber si los directores de banco y cajeros anotaron la procedencia del dinero o dieron cuenta de los ingresos a la Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales, tal como obliga la ley.
La normativa exige a las entidades financieras que detecten grandes operaciones sin justificar que den cuenta de las mismas al Estado. Se da la circunstancia de que, según consta en el informe de Hacienda al que ha tenido acceso Levante-EMV, Carlos Fabra acostumbraba a ingresar fuertes sumas en metálico en aquellas fechas por su actividad profesional. Un ejemplo: el 14 de febrero de 2000 Fabra ingresó tres cheques por un millón de pesetas y dos más por 500.000 y 600.000 pesetas en Bancaja y Caja Catalunya. Estas operaciones estarían sujetas a control tributario según la ley de prevención contra el blanqueo de capitales pero de momento los empleados de banca que ayer prestaron declaración como testigos del caso Fabra no pudieron aclarar si los bancos para los que trabajaban aplicaron este protocolo de control. El fiscal Pastor preguntó a los banqueros qué personas o empresas realizaban los ingresos en las cuentas de Fabra, ya que el líder provincial del PP se benefició de 146 aportaciones por al menos 643.000 euros, buena parte de ellos sin justificar.