SERGI PITARCH CASTELLÓ
?En el año 2005 se presentó el proyecto de la Ciudad de las Lenguas. Desde el principio, tanto sus impulsores, el Consell, como la ciudad donde se ubicaría, Castelló, decidieron que los terrenos del aeródromo del Grau serían los más adecuados para desarrollar este "complejo cultural" (sic). Cinco años después y tras el anuncio de la Generalitat de que deberá ser financiado con dinero privado, la iniciativa no tiene un futuro cierto y lo que es peor, esta indefinición ha mermado otras posibilidades, lo que en en economía se conoce como "el coste de oportunidad". Y es que, según un informe económico al que ha tenido acceso Levante-EMV, el aeródromo de Castelló podría generar un impacto sobre la ciudad de 5.130.800 euros anuales si se realizara una pequeña inversión para acondicionarlo, en estos momentos en un estado obsoleto.
Según el informe, realizado sobre el impacto que tiene el Centre de Paracaigudisme Costa Brava, ubicado en el aeródromo de Empuriabrava, en Girona,las actividades que allí se realizan atraen anualmente a unos 12.000 turistas reales, que se dejan cada año 2,2 millones en las instalaciones y otros tres en el entorno de la base aérea. Pero este "impacto económico", que en los últimos años ha servido para justificar eventos como el Castelló Masters Costa Azahar, La Copa América o la Volvo Oceans Race, no sería el único, ya que el estudio no contempla otras actividades como aeromodelismo o vuelos privados.
"Las condiciones del aeródromo de Castelló son inmejorables", explica Juan Díaz de Antoñana, instructor-paracaidista del aeroclub de Jaca. Según argumenta, las condiciones climáticas del Grau, temperaturas templadas y poco viento, son las mejores de toda Europa para los deportes de riesgo aéreos. "El aeródromo de Castelló tiene mucho más potencial que Ampuriabrava, aunque está desaprovechado", comenta. Francia, Bélgica, Alemania, Suecia y Noruega cierran sus puertas en invierno, lo que provoca que todos los paracaidistas vengan a España en busca del buen tiempo para practicar sus deportes. Lo único claro es que, con este tipo de turismo, con una inversión de unos 3 millones de euros, se hubieran ingresado 25,5 millones sólo del paracaidismo. En cambio, la Generalitat cifró en 62 los millones necesarios para la Ciudad de las Lenguas. Y de beneficios, de momento, cero.