J. RUIZ VALENCIA
El ex secretario general del PP y ex portavoz en las Cortes Valencianas, Ricardo Costa, llegó minutos antes de las 17.30 horas a la sede nacional del PP para comparecer ante el Comité Nacional de Derechos y Garantías del partido, que le suspendió de militancia hace más de dos semanas por su "actitud".
Costa entró en el edificio por el garaje con el fin de evitar a la prensa. Más de una veintena de reporteros gráficos y periodistas aguardan desde primera hora en la entrada principal de la calle 'Génova', sede central del Partido Popular.
El 'ex número dos' del PP valenciano ya evitó esta mañana hacer declaraciones previas a su comparecencia en el Comité de Derechos y Garantías del PP porque, según dijo, hablará "esta tarde". Costa espera en su declaración contestar a todas las cuestiones que se le planteen con la intención de defender su honorabilidad y ser readmitido como militante de la formación.
Costa tratará hoy de lograr el perdón de la dirección nacional del partido después de que ésta decidera suspenderle de militancia. Tras una prolongada espera, el Comité de Derechos y Garantías del PP ha decidido citarle, con lo que el ex número dos del PPCV podrá, tal como ha venido reclamando, dar las explicaciones pertinentes. Entre otras cosas, Costa tendrá que rendir cuentas ante Génova por el desafiante comunicado que leyó en la sede del partido el pasado 13 de octubre en el que elevó la responsabilidad de los contratos con las empresas de la trama Gürtel al propio Rajoy. Fuentes de su entorno indicaron ayer que Costa acude hoy a Madrid con ánimo conciliador y con la voluntad de que se arregle el conflicto y pueda recuperar su carné.
Costa, según otras fuentes, estaría dispuesto a pedir disculpas por una actitud que en su día la número dos de Rajoy, Maria Dolores de Cospedal, llegó calificar de totalmente "impropiada". El diputado, que en su día barajó incluso emprender acciones legales contra su partido, ha optado en las últimas semanas por el silencio -ayer tarde tenía apagado el móvil- consciente de que toda posibilidad de arreglo con Madrid pasa por una actitud más discreta. Con todo, Costa sí ha hecho llegar su malestar por el diferente trato que el PP ha dispensado a él y al vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo.
Con todo, su asistencia hoy por el Comité de Derechos y Garantías no será más que una puesta en escena de un acuerdo para solucionar su caso que está prácticamente cerrado y que ha pactado la dirección nacional del PP con Camps.
Génova devolverá en breve la militancia al ex portavoz del PP en las Corts, pero no habrá un declaración absolutoria de su gestión al frente del partido como éste pretendía. Las palabras el pasado lunes de Mariano Rajoy apuntándose a la defensa de su honorabilidad parecen más que suficientes habida cuenta todo lo que Cospedal dijo de él en su día. De todos modos, no es previsible que la sanción a Costa se conozca de forma inmediata, ya la declaración de Costa no es el último trámite.
Las contradicciones de la dirección nacional
La dirección nacional del PP ha aflojado la cuerda sobre Costa y, tras obligar a Camps a destituirlo, ha cedido en darle una salida airosa, aunque ello supone entrar en flagrantes contradicciones. Costa fue relevado del cargo el 14 de octubre, 24 horas después del comunicado en el que desafiaba a Rajoy y el rocambolesco comité ejecutivo en el que se condicionaba su cese a que Génova investigara su gestión. Aquel día, Cospedal aseguraba que entre las razones de su cese estaban, además de por su desafío, por las conversaciones "chuscas y soeces y groseras" del caso Gürtel. En sus declaraciones del lunes, Rajoy obvió todo este asunto y se centró en la suspensión de militancia dictada el 29 de octubre a raiz de que Costa lanzara un nuevo órdago asegurando que seguía siendo secretario general. Ahora Rajoy dice que la decisión del partido no tiene nada que ver con su honorabilidad y la atribuye a motivos políticos.