J. G. G. VALENCIA
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El nuevo director general de RTVV, José López Jaraba, prometió ayer a las Corts, no sólo "austeridad", dada la situación de crisis que se vive y el desplome de su presupuesto -con 200,3 millones, un 20% menos que este ejercicio-, sino un "ejercicio de economía guerra" para "exprimir" hasta el último euro. Para ello, anunció la creación de la figura del "Controller", dijo, o "Controlador", una especie de policía interno que "intervendrá los gastos", "auditará y ejercerá un control financiero permanente de la gestión" para evitar "desviaciones". Jaraba hizo una defensa cerrada de su antecesor en el cargo y el equipo que ha heredado de éste, pero para la oposición estas medidas fueron el reconocimiento de los días de "despilfarro" con Pedro García.
No sólo eso. Para el diputado del PSPV Vicent Sarrià, no valen parches, porque "la bola es ya demasiado grande". A su juicio, RTVV necesita una "reforma en profundidad", la que "acuerden las Corts", como se ha pactado en las Cortes Generales con el voto del PP, "con EREs [Expedientes de Regulación de Empleo] y lo que haga falta, pactados con los sindicatos y con acuerdos mayoritarios de los comités de empresa". Y ello con el objetivo, al igual que ha sucedido en RTVE, dijo, de lograr al final un ente "más fuerte y más servicio público". Jaraba le había preguntado si la reforma que quiere el ^PSPV es la del ERE que echó a la calle a trabajadores, o la que elimina la publicidad y ha provocado la dimisión de un presidente elegido por consenso.
"Mandato de profesional"
El primer director general que da la cara en las Corts desde que estalló el caso de la rama valenciana de Gürtel en febrero pasado pidió un acto de fe a la oposición, a la que "tendió la mano". "Yo les daré motivos para que Canal 9 salga del debate político porque quiero que deje de ser una coartada política", se comprometió, para defender que ha hecho "gestos de distensión y pluralidad", como invitar a la oposición al "Bon Dia" y a la tertulia nocturna. Eso sí, advirtió que quiere "sociedad civil" y no políticos en su parrilla. "Yo soy un empleado cualificado", recalcó, que tiene un "mandato ético" y un "mandato profesional". Para lavar esa imagen anunció un Defensor de la Audiencia, que será un "buzón de reproches" y al que dotará de "más competencias".
La oposición se mostró "escéptica". Sarrià le indicó que, nombrado por el PP (a diferencia del pacto de RTVE), tiene un cargo de "responsabilidad política". Carmen Ninet y Nuria Espí, del PSPV, le recordaron que tiene pasado, ya que desde enero dirigía el canal 24/9 y lleva dos meses y medio al frente de RTVV incluido el periodo provisional. El recelo también obedeció a las respuestas, a veces en tono algo desabrido, a la oposición. Enric Morera (Compromís), igual que Marga Sanz (EU) y los socialistas, le pidió que rompiera con la etapa anterior, en la que García acabó "ligado a una trama corrupta".
Jaraba pidió a la oposición "trabajar juntos" y que sea "desprendida", para consolidar RTVV y no nutrir un "descrédito" de la cadena que ahora sería más dañino que nunca por la crisis económica.