R. LAGUNA VALENCIA
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La admisión a trámite de la querella presentada por cuatro diputados socialistas contra el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y otros 17 empresarios y altos cargos del Partido Popular en el Gobierno valenciano se retrasará al tener que salvar un defecto procesal: el poder especial que se otorga a los procuradores para representar a los denunciantes. La denuncia se ha interpuesto por los delitos de cohecho, malversación, falsedad, financiación irregular, prevaricación, alteración contable y delito fiscal.
Al mismo tiempo que se subsana este defecto de forma, la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha citado el próximo 19 de noviembre, a las 14 horas, a los diputados socialistas Ángel Luna, Joaquín Puig, Carmen Ninet y Cristina Moreno para que ratifiquen la querella.
Al parecer, el escrito de querella debió ir acompañado de un poder especial, que no se adjuntó, "por lo que la Sala ha optado por llamar a los diputados socialistas con el fin de que ratifiquen la querella y otorguen el poder necesario para continuar con su tramitación", informó el TSJCV.
La citación de la Sala facilitará los trámites a los denunciantes socialistas, al permitir que en un mismo acto ratifiquen la querella -paso procesal previo a su admisión- y, además, otorguen los poderes procesales sin necesidad de hacerlo ante notario, lo que también abaratará los costes.
El PSOE presentó esta querella tras la devolución del TSJCV a Madrid del informe policial de la Brigada de Blanqueo, por "no tener forma de querella". Fue otra polémica resolución de la Sala que archivó la causa por cohecho abierta contra Camps, Costa, Víctor Campos y Rafael Betoret.
El grupo socialista en las Corts presentó la querella para que el informe policial fuera investigado en Valencia, al entender que liga las adjudicaciones públicas a Orange Market con una supuesta trama de financiación del PP.