JULIA RUIZ VALENCIA
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El Comité de Derechos y Garantías del PP evitó ayer preguntar al ex secretario general de los populares valencianos, Ricardo Costa, sobre sus relaciones con los cabecillas de la trama del caso Gürtel. La esperada comparecencia de Costa ante el órgano disciplinario del PP nacional se centró en preguntas relacionadas con sus declaraciones públicas que desencadenaron la suspensión cautelar de militancia. No se abordó, según fuentes del entorno de Costa, la documentación que el diputado aportó a Génova relativa a su patrimonio y a la compra del vehículo Infiniti, ni tampoco los papeles relacionados con las cuentas del partido.
Aunque en su día, Costa reclamó se oído por el PP nacional y poder aclarar cualquier sombra de duda sobre su gestión al frente del PP, finalmente el acuerdo alcanzado entre ambas partes pasa por dejar al margen esta cuestión para centrarse en la supuesta indisciplina en la que, según Génova, cayó Costa al negarse a aceptar su relevo al frente de la secretaria general.
El diputado, que por la mañana estuvo en su escaño en las Corts, no quiso hacer declaraciones ni antes ni después de su comparecencia. Llegó a la sede del PP a las 17.30 horas conduciendo un coche y salió al cabo de una hora con semblante sonriente. Al entrar y salir por el garaje del edificio, esquivó la nube de periodistas que le esperaban en la puerta, pero desde el coche levantó el pulgar en señal de satisfacción. Fuentes de su entorno indicaron que Costa se encuentra contento y confiando en que el conflicto se solventará pronto. Tal como contó este diario, Génova baraja hacer público en unos días una sanción mínima que le permita recuperar prácticamente de forma inmediata su militancia.