DANIEL LLORENS CASTELLÓ
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Los ciudadanos rumanos que viven en la Comunitat Valenciana pudieron ejercer ayer su derecho al voto en las diferentes mesas electorales situadas en Castelló, Valencia y Alicante. Castelló, junto con la provincia de Madrid, fue la única con dos mesas electorales por la importancia numérica de este colectivo.
Uno de los lugares con más afluencia fue el recinto municipal de La Pérgola en Castelló que se convirtió en embajada de Rumania. La participación fue masiva y muy superior a la esperada por todos. De hecho, desde el consulado se reconocía que era la participación más numerosa de todos los comicios que los ciudadanos rumanos habían celebrado en la capital de la Plana.
Desde primeras horas se registraron importantes colas en las puertas de La Pérgola. El acceso a las dos mesas electorales instaladas era constante, pero lento: cada persona debía rellenar un impreso y, luego, con su documentación vigente y en regla pedir permiso para votar a una comisión creada para tal efecto.
Al existir libertad de movimiento para los ciudadanos rumanos en toda la Unión Europea, la única exigencia para votar era, según fuentes del consulado, "ser mayor de 18 años y tener la documentación en regla". Por eso, los rumanos pudieron votar en cualquiera de las mesas instaladas en las distintas provincias españolas. "Votar en estas elecciones es una forma de mantener el contacto con nuestro país", explicó un joven que, pese a sentirse "integrado en Castelló", no dudó en afirmar que "sigo siendo rumano". Con respecto a la intención de voto, casi nadie quiso soltar prenda, aunque más de uno confesó que su voto sería en blanco en señal de protesta "por lo mal que van las cosas en Rumania. Mucho peor que aquí". El 6 de diciembre se celebrará la segunda vuelta.