R. F. VALENCIA
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El valenciano Jorge M. se incorpora a filas el próximo 1 de diciembre. El joven, que tiene 25 años, ha conseguido una plaza en Infantería de Marina y en diez días empieza la instrucción en Cádiz. Jorge asegura que nunca se había planteado entrar en el Ejército, pero tras un año en el paro cree que era su mejor opción.
"Soy técnico superior de sonido. Estuve trabajando dos años en una empresa de montaje de sonido industrial para centros comerciales y cines, pero hace un año quebró por la crisis. Veía en el Ejército la última salida para conseguir trabajo". El joven ha firmado un compromiso inicial de 24 meses. Durante los tres próximos meses realizará la instrucción y después se incorporará a su unidad.
Jorge reconoce que hasta ahora no había tenido espíritu militar. "Mi familia es bastante "hippie". Mi padre ya ha fallecido y sé que no le habría hecho mucha gracia verme de soldado. Yo pensaba hasta hace tres meses que mi vida estaría siempre relacionada con la música y el sonido, pero no podía seguir como estaba. Ahora por lo menos voy a cobrar un salario de mil euros", añadió.
El futuro soldado insistió en que es "muy difícil conseguir plaza. He estado tres meses entrenando para superar las pruebas físicas. La demanda es muy alta porque no hay trabajo. Yo me he preparado por mi cuenta, pero algunos incluso acuden a academias".
El joven tiene el bachillerato y explicó que en la baremación de Defensa prima el nivel de formación sobre la preparación física. "Pasar las pruebas sólo te da el apto, pero después consiguen más puntos las personas que tienen estudios superiores. Ahora la formación académica es determinante cuando hasta hace poco las personas con el graduado escolar no tenían problemas para acceder".
Jorge admite que todavía no se ha planteado lo que hará cuando termine el contrato de dos años que acaba de firmar con Defensa. "Dentro de dos años puedo volver a la vida civil si la situación laboral mejora. Quiero aprovechar mi paso por el Ejército para sacarme alguna titulación. Una opción es ingresar en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ya que la Guardia Civil reserva el cincuenta por ciento de las plazas a los militares y la policía nacional el veinticinco por ciento", apuntó.