PILAR G. DEL BURGO VALENCIA
"No puedo esperar a que un día me digan: hay que amputar por los tobillos o a la altura de las rodillas". Serena pero firme describe Lydia Ruiz las fatales consecuencias que podrían derivarse de la decisión que el departamento del hospital Peset adoptó a mediados de julio de suprimir las curas que en el hospital Virgen del Consuelo le hacían a su madre, una paciente con pie diabético y 19 dedos amputados, de las úlceras de decúbito de seis centímetros de profundidad que tenía en los talones.
La paciente, de 82 años, sufrió en 2004 un shock séptico que le obligó a estar dos meses en la UCI, otros dos en planta y uno con atención domiciliaria. Salió viva pero sin dedos y con unas grietas enormes en los talones que requerían cura diaria, según indicó el médico. A la vuelta del hospital, una enfermera acudía a su casa todos los días a curarle los pies pero como las heridas no mejoraban, su médico decidió derivarla a la Unidad de Curación de Heridas y Pie Diabético del hospital Virgen del Consuelo, donde también le daban sesiones con ozonoterapia.
El recorte de gastos
El tratamiento finalizó ren julio de este año cuando el hospital Doctor Peset decidió recortar gastos. Este fue el argumento que los médicos dieron a la familia aunque ayer el propio centro hospitalario lo negara y dijera que "en ningún caso, el cambio de lugar de la realización de las curas ha sido por motivos económicos".
La versión de la dirección del hospital difiere. Dice que después de cinco años se ha revisado su caso "para controlar la asistencia que se le da y su estado de salud".
Dos meses después de que la anciana siguiera las indicaciones ahorrativas del hospital y acudir a su centro de salud a que le trataran las úlceras, su doctora, la especialista en Angiología y Cirugía Vascular escribe en un informe que la anciana ha empeorado (las úlceras que estaban prácticamente cerradas volvieron a abrirse) y aconseja reanudar el proceso de cicatrización en el hospital Virgen del Consuelo, "para evitar reingresos hospitalarios y finalizar dicho tratamiento con cierre de todas las úlceras".
En una reclamación presentada ante el propio hospital, la hija de la paciente expresa que las curas que le practicaron en el centro de salud fueron "un completo desastre" porque el servicio no estaba preparado para atender unas heridas tan profundas y específicas.
"No se puede vivir así"
Lydia y su hermano Alfonso deciden que su madre vuelva a la Unidad especializada del hospital Virgen del Consuelo aunque tengan que correr ellos con los gastos como así ocurre, a un promedio de 36 euros por cura realizada tres veces por semana.
"No se puede vivir así, mi madre que es una persona que colabora en todo se encuentra en la recta final de su vida y todo lo que queremos es que salga adelante y viva con tranquilidad los años que le queden", afirma su hija que recuerda que en agosto la anciana sufrió una infección en uno de los talones y que desde el 12 de noviembre hasta el 9 de diciembre estará con goteros de antibióticos que le colocan a diario el personal sanitario del servicio de atención domiciliaria del hospital Peset que acude a su domicilio.
"No entiendo -agrega la hija- cómo se puede suspender un tratamiento por un recorte presupuestario, ¿no les importa el sufrimiento de una paciente?"
La familia de Rosa Ruiz Hernández, de 82 años, afirma que el hospital Doctor Peset carece de una unidad de curas especializada para tratar las úlceras de la anciana.
La hija, Lydia Ruiz Ruiz, afirma que el hospital "es incapaz de aplicar un tratamiento a la paciente" y que no propone alternativas. La paciente ha sido atendida tres veces en consultas externas del hospital y el próximo uno de diciembre la verán por cuarta vez. Allí también le hicieron dos cultivos. El hospital por su parte ha informadao que la paciente está atendida por el servicio de Angiología y por la Unidad de Atención Domicilia. p. g. b.valencia