FRANCESC ARABÍ VALENCIA
Los dos constructores vinculados al alcalde de la Nucia que compraron por 19 millones de euros dos terceras partes de la sociedad gestora del PAI Pie de Monte -Montemar la Nucia S. L.- no querían dar un pelotazo a costa de Francisco Correa, el cabecilla de la trama Gürtel, sino con Correa. Las negociaciones para invertir en terrenos de uno de los dos grandes planes urbanísticos del municipio que gobierna Bernabé Cano las llevó el propio número uno de la organización corrupta y Jacobo Gordon, amigo del yerno de Aznar, para, en un nuevo intento tras un primer fracaso, ceder protagonismo a Inerzia Sociedad de Gestión SL, la firma usada por Gerardo Martínez Riquelme y Antonio Rocamora para ejecutar la operación de compra.
No es esa secuencia, sin embargo, la demostración de que Inerzia actuaba como pantalla de Correa. La prueba del algodón fue exigir al promotor Francisco Murcia Puchades y al resto de los propietarios que vendieron que firmaran un documento privado de renuncia al llamado derecho de retracto sobre la parte del PAI que Inerzia iba a traspasar a Hator Consulting, empresa de la trama Gürtel cuyo administrador único era Pablo Crespo, la mano derecha de Francisco Correa. El derecho de retracto es la preferencia que tiene alguien a adquirir un bien o derecho al mismo precio por cumplir alguna condición concreta. En este caso, los empresarios vendedores tenían ese derecho por ser ya socios de Montemar la Nucia -la gestora del PAI- y tuvieron que renunciar por escrito a ejercerlo para no impedir el pase de un tercio de los terrenos a la empresa de Correa. Los amigos del alcalde Cano quisieron atar el negocio para sí mismos y para Hator, a la que, según fuentes conocedoras de la operación, no pensaban revender sino ceder a precio parecido una vez desbloqueado el PAI. Y como no querían que los socios vendedores complicaran el negocio de Inerzia y Hator, les obligaron a renunciar al citado derecho preferente.
El proyecto Pie de Monte fue aprobado por el Ayuntamiento de la Nucia en septiembre de 2004 pero la Conselleria de Territorio puso 22 reparos ambientales, el principal de todos la insuficiencia hídrica. El plan sigue bloqueado. En las grabaciones del caso Gürtel, Correa explicaba su intención de dar un pelotazo de 72 millones de euros comprando el PAI. Antes "lo desbloqueo yo", decía el cabecilla.