PACO CERDÀ VALENCIA
?
Los funcionarios de la prisión de Picassent alertaron ayer de que, dos años después del secuestro que terminó con tres empleados heridos, el módulo 11 en el que se produjo el secuestro "continúa poniendo en grave riesgo la seguridad de los funcionarios" y es "una bomba" para la seguridad del centro. Según recordó la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), este mes se ha reabierto el módulo 11 tras unas obras de reforma. Aunque estaba previsto que sus instalaciones albergasen a internos de segundo grado penitenciario, ahora mismo acogen a presos de primer grado, los más peligrosos de la cárcel. Además, el módulo está "masificado", puesto que "ahora mismo hay 11 reclusos, el doble de lo habitual", según informó a este diario un portavoz de Acaip.
Los funcionarios dan la alerta sobre varios aspectos. El más grave es que los cuatro patios a los que se saca a pasear a los presos están orientados hacia las ventanas de las celdas de otro módulo. Con lo cual, avisan los funcionarios de la cárcel, desde estas celdas vecinas "se puede hacer llegar a los internos, mientras estén en el patio, cualquier objeto que pueda ser luego utilizado contra los funcionarios", añaden.
La falta de patios en el módulo 11, además, obliga a los reclusos a permanecer en el patio cuando ya es noche cerrada, con el riesgo adicional que ello supone, critica Acaip. El colectivo de trabajadores también reprocha que los internos se suelen cruzar con otros reclusos para ir a la enfermería o al locutorio. Para albergar a este tipo de presos, lamentan, también harían falta muros más altos y más concertinas. Además de estas críticas, Acaip ha trasladado al menos "siete u ocho" graves deficiencias más que no concretan para evitar dar pistas a los presos, que tienen acceso a la prensa.