PILAR G. DEL BURGO VALENCIA
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El orgasmo de la mujer ha pasado de ser un asunto tabú y casi impronunciable para una gran parte de ciudadanos a tema de interés colectivo y debate intelectual. La noticia aparecida esta semana de que una mujer inglesa es capaz de tener hasta 300 orgasmos diarios se ha convertido en el asunto más espectacular de la semana. Simultáneamente, el Centre Octubre de Valencia ha celebrado esta semana un congreso específico sobre Mujeres Multiorgásmicas, sexo y sexualidades organizado por la Universitat de València, la Jaume I, la Rovira i Virgili, la de Alicante y el Instituto Interuniversitari d'Estudis de Dones i Gènere.
En este encuentro las ponentes van mucho más allá del mero orgasmo físico de las mujeres. De hecho, consideran que la sexualidad femenina no culmina en el orgasmo, sino en el placer. Y que pensar solo que una relación sexual saludable se mide por los orgasmos es una interpretación normativa y machista.
"Hemos elegido un título provocativo porque la finalidad del congreso es reflexionar sobre la sexualidad femenina desde el punto de vista de explayarse, del placer y de liberarse de las normas en contra de la obsesión del orgasmo que es una interpretación masculina", según expresó a Levante-EMV la directora del congreso, Laia Climent que agregó que hablar de multiorgasmo no es referirse solo a los de índole físico, sino a lo que provoca placer en todo el cuerpo de la mujer.
La poeta y novelista canadiense Nicole Brossard habló de la necesidad de la mujer de vivir una sexualidad llena, amplia, abierta para poder crear y de como la creación es una manera de potenciar este orgasmo en el sentido de placer.
Revindicar el orgasmo sólo como la culminación de un encuentro sexual es contemplarlo desde una lectura masculina y silenciar el amplio espectro de la sexualidad femenina, que es lo que siempre se ha hecho.
Laia Climent agregó que en las diferentes intervenciones se ha reivindicado el autoconocimiento del cuerpo, el autoerotismo del cuerpo porque "sin conocer el propio cuerpo no se puede tener buen sexo". Y en este sentido, la experta indicó que la masturbación, "es extremadamente importante".
La directora del encuentro agregó que si el orgasmo se convierte en la finalidad, el sexo se vive con estrés y desde la norma, "y desde esa perspectiva no hay expresión, ni liberación". Otro de los temas que se abordó fue la necesidad de verbalizar la sexualidad femenina, que siempre se ha verbalizado desde la visión del hombre y desde lo que al hombre le interesa. En el congreso también se reivindicó la ninfomanía para desterrarla del lenguaje como un insulto, que igual que la frigidez surgen desde una visión masculina.