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Un estudio sobre conductas sexuales de riesgo de los estudiantes la Universitat Jaume I revela que existe una "relajación" en el uso del preservativo y que muchos de los jóvenes universitarios siguen careciendo de información y subestiman la importancia de la epidemia del Sida.
Así lo recogen los resultados de los últimos estudios desarrollados por la Unidad de Investigación sobre Sexualidad y Sida (UNISEXSIDA) de la Universitat Jaume I, dirigida por el profesor Rafael Ballester, según han informado fuentes universitarias en un comunicado.
Coincidiendo con la celebración el 1 de diciembre del Día mundial de la lucha contra el Sida, UNISEXIDA hace públicos sus últimos datos sobre las conductas sexuales de riesgo para la transmisión del VIH de los estudiantes de la UJI, que revelan que la conducta sistemática del uso del preservativo ha sufrido una relajación en todas las prácticas.
El sexo oral es la práctica que menor frecuencia de uso del preservativo presenta (5%), seguida del coito anal (27%) y el coito vaginal (57%), aunque en las relaciones esporádicas se observa un ligero aumento de uso del preservativo, que alcanza al 74% de la población.
En cambio, en las relaciones sólo un 48% de la muestra usa sistemáticamente el preservativo. De igual forma, su uso tras el consumo de drogas desciende.
Estos hallazgos ponen de manifiesto la necesidad de continuar con la promoción de las conductas saludables y la prevención del VIH-Sida para evitar la exposición continuada de la población juvenil ante esta grave enfermedad.
A juicio de los investigadores, una prueba de la necesidad de que los órganos de gobierno de las universidades y los distintos organismos oficiales se impliquen en la lucha contra el Sida es que tan sólo en este año más de 400 jóvenes universitarios han acudido a las instalaciones de UNISEXIDA en busca de información sobre este tema.
En España, los jóvenes de entre 15 y 34 años representan el 60 por ciento de personas diagnosticadas de Sida en el 2008, según las mismas fuentes.
Desde UNISEXIDA destacan que la epidemia del VIH-Sida continúa siendo uno de los problemas de salud pública más urgentes a nivel mundial, dadas las repercusiones biopsicosociales que conlleva tanto a nivel personal como social.
En todo el mundo 33 millones de personas viven actualmente con el VIH-Sida (ONUSIDA, 2008), población que, en su mayoría, se concentra en la región subsahariana, en el 45 por ciento de los casos tiene entre 15 y 24 años y al menos la mitad resulta ser mujer.
En la Unión Europea, España presenta el mayor número de casos diagnosticados desde 1994 y la mayor tasa de incidencia, siendo el único país que mantiene una prevalencia alta en la región Occidental.
La Comunitat Valenciana, con un rango de entre 5.000 y 10.000 personas afectadas, se ubica entre las primeras comunidades por encima de otras como Asturias, Extremadura o Navarra. Si bien Valencia y Alicante presentan mayores tasas de incidencia, Castellón ha sido la única provincia que ha aumentado el número de casos en 2008.