La propuesta del Consell de asumir las competencias sobre los chiringuitos de playa frustra la posibilidad de algunas poblaciones de negociar con la Dirección General de Costas la supervivencia de sus propios locales. Ayer, la concejala de Playas de Valencia, Lourdes Bernal, descartó introducir cambios en el plan general del paseo marítimo para reflejar la excepcionalidad de los chiringuitos de la capital, un camino marcado por Costas y aceptado por los propios hosteleros para salvar sus establecimientos, o mejor dicho, sus terrazas y cerramientos, que es lo que está afectado en Valencia. "Hay que tener una visión de conjunto y no pensar sólo en los chiringuitos de Valencia ciudad", dijo Bernal, quien lamentó que el Gobierno no haya atendido sus peticiones. Otras poblaciones, sin embargo, han decidido seguir adelante con las negociaciones y ayer mismos representantes de Oliva se desplazaron a Valencia para debatir con la Dirección General de Costas el futuro de los 10 locales afectados en esta localidad. J. P.valencia