LEVANTE-EMV/EFE VALENCIA/MADRID
El astronómico endeudamiento podría costarle algo más que hasta ahora a la Generalitat. La agencia internacional de calificación crediticia Moody's rebajó ayer un escalón las calificaciones de la deuda a largo plazo de la Comunitat, Castilla-La Mancha y Cataluña, autonomías a las que mantiene aún en perspectiva negativa por la posibilidad de un nuevo recorte en el futuro. Al mismo tiempo, Moody's informó en un comunicado de que pone en vigilancia a las comunidades autónomas de Andalucía, Castilla y León, Extremadura y Galicia, tras cambiar su perspectiva de estable a negativa.
A finales de julio, Moody's advirtió de que cambiaba su visión sobre las administraciones regionales en España, lo que explica los recortes de ayer, que llegan un día después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijera que las agencias de calificación de riesgo no eran "oráculos financieros", ya que fueron incapaces de anticipar la actual crisis.
Tras los cambios, la calificación de la Comunitat Valenciana baja de "Aa2" a "Aa3" y la calificación de Castilla-La Mancha se queda en "Aa2". De las tres autonomías, el peor lugar es el de Cataluña, que pasa de "Aa3" a "A1", si bien la nota de todas ellas está en revisión, por lo que no hay que destacar un posible recorte en el futuro. En cuanto a la Comunitat Valenciana, Moody's destacó cómo le ha afectado la caída del mercado inmobiliario en la recaudación de impuestos, lo que hace pensar en un aumento sustancial de la deuda regional.
Moody's explicó que ha estudiado el presupuesto de 2010 de la Comunitat y ha observado que persisten los desequilibrios presupuestarios. La rebaja de la calificación de Castilla-La Mancha, explicó Moody's, se debe al deterioro de sus indicadores de deuda, unido a una continua pérdida por impuestos indirectos y las partidas de gasto en salud y social.
Deterioro "significativo"
Respecto a Cataluña, el recorte de la calificación se debió al aumento del déficit y la deuda, por lo que, aunque dijo que es la región que se beneficiará "de la mayoría" de la reforma del sistema de financiación regional, considera que el déficit en 2010 será superior al 2,5% del PIB fijado por el Gobierno. Moody's señaló que la rebaja de estas tres autonomías era previsible a tenor del deterioro "significativo" en la solvencia de las regiones en el medio plazo. Todo ello, avisa, contribuirá a debilitar la posición de las regiones frente a sus competidores internacionales.