PILAR G. DEL BURGO VALENCIA
Antihigiénico, bochornoso e inadmisible. Así describió un paciente de 67 años, N. D., ingresado en la décima planta del hospital La Fe, el paseíllo diario que decenas de enfermos de su sala y de las adyacentes tienen que hacer todos los días hasta el único plato de ducha colectivo que hay en medio del pasillo.
Y lo peor no es sólo encaminarse hacia el cuartito en el que está instalada la ducha, que es el almacén de la ropa limpia que siempre está lleno de gavetas, carros y bandejas, sino que además la "ley de Murphy" coquetea con ellos día sí y día también y cuando deciden darse un agua, el agua no llega o el chorrillo que sale por la boca de alcachofa es tan exiguo que apenas da para lavarse poco más allá de los dientes.
Estos días de temperaturas de carámbano, a los pacientes de la décima planta que acoge las patologías respiratorias les ha sobrevenido un mal añadido y es la carencia de agua caliente en esa ducha colectiva, "de cuartel" o "de trinchera", como la llaman algunos de los enfermos.
Si el que canta su mal espanta, en la décima planta del irónicamente denominado buque insignia los pacientes serían todos tenores pues a esas salidas en pos de la ducha se suma el esparadrapo con el que se sellan las juntas de las ventanas para que no entre frío por las ranuras (empeño estéril) o los periódicos que se emplean para tapar las rendijas de los conductos de aire acondicionado por donde el aire sigue respirando como si estuviéramos en agosto, es decir, frío con ganas.
Lavarse por partes
Ricardo C., de 37 años., que se recupera de una bronconeumonía, ha optado por el sistema de toallas para lavarse por partes, mientras que su compañero de habitación lleva varios días sin ponerse unos minutos a remojo. "En toda la planta sólo hay una ducha y no funciona", escribió en la hoja de reclamación que tuvo que recoger en urgencias, con la consiguiente y obligada salida a la calle, porque a partir de las dos de la tarde las oficinas de quejas (SAIP) dejan de funcionar.
Eso sí, ambos pacientes reconocen que el trato del personal sanitario es excelente -"la atención de las enfermeras es muy buena"- pero la infraestructura, deficiente aunque aún se congratulan por tener un bidé y un lavabo. La ducha por habitación será para tiempos más boyantes.